jueves, 9 de julio de 2015

Ser feliz

Creo que todas las personas en este mundo, desde que tenemos conciencia, perseguimos una sola cosa: ser felices. Cada quien lo busca a su manera, entendiendo la felicidad como un concepto distinto para cada individuo. Lo que te hace feliz a ti no necesariamente me hace feliz a mí.

Pasamos la vida soñando con ser felices. Luchamos y nos esforzamos por esa vida que todos queremos que sea perfecta. Pero me pregunto ¿Cómo es una vida perfecta?

Seguro les habrá pasado que cuando éramos niños decíamos: “Cuando yo sea grande quiero ser como fulanita”, “cuando yo sea grande quiero tener un esposo, una familia, unos hijos como los de zutanita”, “cuando yo sea grande quiero tener un carro como perencejo”… porque creíamos que ellos llevaban una vida perfecta.

En estos días recordaba cómo quería que fuera mi vida hace unos años, así como la de aquellos que estaban a mi alrededor, que representaban un modelo a seguir, y me cuestionaba: “¿A todas estas, yo sabía si ellos eran felices o no? ¿Realmente felices?”. No. Eso era lo que aparentaban y al crecer entendí que las apariencias engañan.

Nadie sabe en realidad cómo es la vida de los demás, por muy amigos o muy familia que sean. Nadie sabe si detrás de las sonrisas o las lágrimas haya paz y felicidad. Nadie sabe si en verdad alguien lleva una “vida perfecta” (y permítanme usar las comillas ahora).

Considero que esa “vida perfecta” o feliz la construyes tú mismo, nadie va a venir a decirte cómo puedes ser feliz. Muchos escritores ya lo han dicho: la felicidad es una decisión, así como también lo es sentirse miserable, triste y solo.

Lo sé, es difícil no dejarse llevar por la envidia (sea mala o buena) o por los patrones sociales que te incitan a buscar una vida parecida a los demás pero debes preguntarte siempre si en el fondo esas personas serán felices.

Mejor busca tu propia felicidad. No creas que va a llegar con paracaídas. No la esperes. Empieza a ser feliz ya. Tampoco la ates a un logro (“cuando tenga mi casa seré feliz”, error, sé feliz mientras la consigues, mientras la compras, mientras llega). Acepta tu presente.


“Hay que decidirse a ser feliz a lo largo del camino, no nada más al llegar al destino”. 
Andrew Matthews

Espero que esto nos sirva de algo, pues hasta yo necesito tomármelo más en serio, para eso lo escribí.

1 comentario:

  1. Comparto plenamente tu reflexión, Villalobos. Siempre he pensado que ser feliz no debe estar ligado a los logros porque ¿qué sucede el día que los alcanzas? Eres inmesamente feliz, supongo... pero ¿y una semana después? Ya no hay felicidad.
    No debemos buscar ser felices ya que esta en nuestro ser interior... ya somos felices. El problema es que solo asociamos la felicidad con emociones intensas y extremas. Así que si no estoy llorando de emoción o saltando de alegría, no soy feliz. Error.
    Dormir en paz, despertar en paz, saber que en el mundo hay otras personas que comparten mi locura, tener un tropiezo pero saber que di lo mejor de mí e igual sonreir... todo lo mencionado me parecen buenas razones para sentirme feliz.
    Pero como bien lo planteas, son cosas que le funcionan a este servidor. No son parte del secreto de la vida para ser feliz.
    Yo de corazón deseo que esa felicidad natural sea pronto parte de tu día a día.
    Crecemos buscando la felicidad en distintas partes y personas... Don't.
    Ella siempre ha estado alli con nosotros, solo que no es para ser vista ni encontrada... solo aceptada.
    Sonrie siempre. Primero ante el espejo. Regalate esa imagen maravillosa cada día.
    Y si es posible... regale esa imagen a tantos como puedas. Yo sé que yo disfrutaría mucho si pudiese verla.
    Un abrazo, srta Villalobos. Don't worry, be happy!
    Escorpio.

    ResponderEliminar