sábado, 16 de agosto de 2014

Esperar sin desesperar

Hace unos días ocurrió algo muy bueno en mi vida. Me ofrecieron el trabajo que tanto había soñado. Desde hace mucho tiempo, sentía que donde estaba trabajando me estaba oxidando. Quizá porque caí en un letargo o me contagié un poco de aquello que denominé "la enfermedad del funcionario público". Hace un tiempo, surgió una oportunidad parecida que hoy considero mi proyecto de vida, para y por el cual estoy ahora donde estoy.

Lo cierto es que ya tengo un mes haciendo, conociendo, aprendiendo y a la vez poniendo en práctica conocimientos que fui adquiriendo por mera vocación. Es un trabajo duro, estresante, sumamente agotador pero todo eso se compensa por el simple hecho de que me gusta.

Ahora bien, mi reflexión va más allá de contarles esta buena nueva. Por muchos años esperé que llegara este momento de volver a sentirme útil, activa y viva. Me quejaba mucho, lloraba, me deprimía y le preguntaba mucho a Dios sobre qué debía aprender de todo eso.

Y bueno... Sí aprendí algo: aquella frase muy conocida por estos lados "el que mucho espera se desespera" es muy cierta, como también es muy importante saber esperar el momento preciso para vivir las cosas.

Mi mamá siempre me lo decía: "todo a su momento", cuando se negaba a dejarme tener novio a los 13 años (y ahora entiendo que con razón). Y sí, es así, todo tiene su momento de llegar, de ocurrir. No es que vamos a esperar que las cosas caigan del cielo, pues para que me llegara esta oferta de trabajo mucho tiempo invertí en capacitarme en el área.

Actualmente, me ocurre una situación parecida, en la que me he desesperado infinidad de veces, por no entender que no es el momento aun de vivir esa experiencia con esa persona. Han pasado casi dos años y aun sigo esperando. Pero esto me permitió entender que si está escrito en nuestros destinos, ocurrirá y podremos compartir nuestra vida juntos. Y si no, pues lloraré bastante.

Terminaré este post con un mix de frases hechas: El que espera no debe desesperarse pues nunca es tarde cuando la felicidad llega :-)