miércoles, 28 de diciembre de 2011

¿Cómo olvidar un buen amor?

Se nota que este año me fue mejor en el amor, pues no anduve por estos lares chillando y criticando a ese sentimiento tan oportuno.
Conocí a un ser maravilloso que me hizo creer nuevamente en que vale la pena enamorarse, aun cuando no sabemos qué nos depare el destino.
Me arriesgué y me enamoré. Todo fue tan especial, tan mágico, tan bonito que me rehusaba a que se acabara pero debía acabarse porque era lo mejor para ambos.
Hace más de un mes que se terminó y toca pensar en el olvido como la mejor solución para un corazón triste. Me pregunto mucho sobre si esa es la herramienta más adecuada, si no extrañaré todo lo bueno que fue, si seré feliz ¿En serio el olvido es lo mejor? ¿No es más fácil una cura de sueño con un poco de electroshock?
Tengo miedo de que él me olvide pero tampoco estoy muy segura del porqué no quiero que me olvide. Cierto es que yo no sé si lo olvide, aun lo extraño tanto y con el tiempo me hace más falta.
Aunque no terminamos mal, igual espero ser su amiga, no soporto la idea de no saber más de él (creo que es primera vez que no termino odiando) ¿Es acaso muy difícil establecer una amistad con quien fue tu pareja? Es todo un reto para mí.
Después de tanto conversarlo con mi psicóloga, entendí que todo en la vida se acaba (el mejor ejemplo es la vida) y que no por ello debemos prohibirnos estas experiencias. Aunque duela pensar así ahorita, debo seguir adelante y ser optimista.

Querido Escorpio

Desde el 10 de septiembre de 2010, empezaste a ser mi lector y creo que hasta la actualidad has sido el más consecuente. Tras ese seudónimo, escondes un ser que a veces se me parece a personas de mi pasado y otras veces de vidas anteriores.
Te dedico más horas de pensamiento de lo que puedes imaginar. Me entretiene atar tus cabos, interpretar tus palabras, asemejar tu estilo con el de alguno conocido, argumentar esa especie de confianza que has establecido conmigo, entender por qué te alegras de mis victorias y me aconsejas.
Como buena periodista, me mata de curiosidad saber quién eres, cuál es el nombre real de ese personaje que a claras luces me conoce.
Pero como periodista floja, no he querido investigar demasiado. Bueno, en realidad es porque me gusta esta incertidumbre, de cierta forma, es más divertido lo desconocido.
Saludos.

martes, 23 de agosto de 2011

De frente con el psicólogo

Finalmente, después de tanto posponerlo, asistí a una consulta con una psicóloga. No fue tan difícil como pensaba; al contrario solo hizo una pregunta y yo no paré de hablar sobre mi vida, mis traumas, mis miedos, hasta que terminaron los 45 minutos reglamentarios.

Me puso como tarea leer un libro: "Cuestión de dignidad", del autor Walter Risso, que trata sobre la comunicación asertiva (no es irónico que yo, comunicadora social, no sepa cómo expresarme asertivamente??? estoy grave)

Ya lo termine. Es fácil su lectura, coloca muchos ejemplos y así uno puede absorber claramente a lo que se refiere. Entendí que asertividad se refiere a esa forma de defender tu forma de ser y pensar, tus derechos y tu personalidad.

Muchísimas veces en la vida he sido sumisa (lo contrario a asertivo). Me callo para no "irrespetar a los demás" aun cuando me están ofendiendo a mí. Respiro profundo y dejo que me pisoteen. Eso me ha hecho sentir peor, me ha causado un dolor que no he podido sanar, un recuerdo acechante del cual no puedo escapar ¿Cómo he podido ser así por 23 años?

Hoy, enfrento mis miedos y mi ansiedad de me vayan a rechazar por ser asertiva. Lo lamento por los demás, pero a partir de hoy no dejaré que vuelvan a manipularme, defenderé quién soy sin agredirlos, expresaré mi opinión así sea contraria al del otro y todo esto me ayudará a sentirme mejor.

Para llevar dos consultas, he avanzado ¿no?

lunes, 6 de junio de 2011

Mi abuela es un show. Parte I

Durante mucho tiempo, en mi familia se ha gestado la idea de sacarle provecho a mi abuela... Bueno, no a ella, a las cosas que ella dice y/o hace. Yo he decidido tomar las riendas y zapar en tan divertida aventura. Vamos a ver cómo sale esto.

Imagínense este panorama: mi abuela es una señora de 70 y pico de años (creo) y seria, muy seria, casi regaña, bajita, pelo negro como el azabache del tinte, de lentes, delgada... Y con un vocabulario que solo entendemos nosotros. A manera de glosario, aquí les muestro cómo se expresa:

- "Mijita": mujer, en tono regañón, quizá despectivo. Ejemplo: "¡¡¡Mijitaaaaaa, hablaaaaaá!!!".
- "Será que uno habla con las paredes": cuando ella habla y habla y habla y nadie le responde.
- "Qué tanto es eso": para hacer referencia a alguna acción en la que no se ejerce demasiado esfuerzo.
- "Vaya, vaya": expresión de sorpresa.
- "Ese es nadie": persona que para ella no significa mucho que digamos.
- "Ya! que esto jala": para acabar una conversación por teléfono que está costando mucho dinero.
- "Esos son mudos": para hacer referencia a varias personas que no le responden cuando ella habla y habla y habla.
- "Soy yo": para iniciar una conversación por teléfono, en lugar de decir "Aló".
- "Cataplasma": persona que es lenta, perezosa y no ayuda en los quehaceres de la casa.
- "Calembe" (este era mío pero ella me robó el copyright): persona débil, lenta, que no hace nada, que se enferma mucho.
- "Todo es un secreto": cuando no se entera de los planes y/o enfermedades de alguien en la familia.

Esta historia continuará....

jueves, 17 de marzo de 2011

Profesora nostálgica

Hoy terminó mi primer semestre como profesora en la Universidad del Zulia. Sin embargo, aun me queda un semestre más como parte del plazo de la Ayudantía Académica que estoy ejerciendo en la escuela de Comunicación Social.
Mientras mis alumnos presentaban el examen, sentí nostalgia, a pesar de que no fueron los mejores. Supongo que a medida que pasa el tiempo el docente se acostumbra a recibir y despedir nuevos alumnos en cada semestre, pero al principio entristece.
Mi corazón se puso chiquito y hasta mis ojos se aguaraparon cuando me despedí de la otra sección, que sí estaba integrada por excelentes e interesados estudiantes: "Ya que esta es la última vez que nos veremos, quiero decirles que fueron la mejor sección que pude tener y que les deseo el mejor de los éxitos en esta maravillosa carrera". Me detuve. "Mejor que lo deje hasta aquí", pensé, pues estaba a punto de quebrarse mi voz.
En mis años de estudiante, siempre me gustó que los profesores dijeran algo así al terminar el contenido de la materia. Cuando ellos no lo hacían, era yo quien les decía que para mi "había sido un honor ser su alumna", claro, siempre que se lo mereciera de verdad.
Luego de la nostalgia, recordé que algunos de ellos probablemente no pasarán, así que (por desgracia) quizá me los consiga el semestre que viene.
A pesar de los desencantos y desilusiones que pueda llevarme, estoy completamente segura de que me encanta la docencia. La adquirí desde antes de nacer, pues mi madre estudiaba Educación, mención Matemática, cuando yo me formaba en su barriga.
Es tanto lo que se aprende como lo que se enseña. Hoy me siento satisfecha por haber dado a otras personas, el conocimiento que me dieron a mi y quizá un poquito más de mi corta experiencia. Ojalá la aprovechen.
La pregunta que surgía en mi mente, mientras los miraba para que no se copiaran era: ¿El próximo semestre seré mejor o peor profesora?

domingo, 23 de enero de 2011

En blanco y de colores

En estos últimos meses, me han ocurrido tantas cosas buenas y otras no tan buenas que quisiera comentárselas, pero siempre que abro mi blog me quedo en blanco. No sé qué contar primero o de segundo; no sé qué cosas guardarme; no sé qué tan detallista ser. Por lo tanto, decidí hacer un post tipo chorizo y contar un poquito de unas poquitas cosas.

- Las lluvias de noviembre y diciembre en el norte y sur del Lago de Maracaibo, me regalaron escenas que en mi vida hubiese soñado. Vi gente con el agua, literalmente, hasta el cuello, rehusados a salir de sus casas por el temor de que los robaran; metros de altura y kilómetros de una sabana inundados de un caudal de agua tan fuerte y cristalina que se podían observar los peces al pasar rápidamente; miedo y angustia de perderlo todo; niños y adultos con erosiones en la piel. Decirlo, resulta muy fácil, pero verlo, eriza la piel, brota las lágrimas.
Hoy, al transitar por la misma zona, parece que un huracán hubiese destrozado todo a su paso. Uno jamás piensa en la fuerza que puede tener el agua, hasta que lo ve. Aquellos kilómetros rebosados de agua hace un mes, están desiertos; sus grandes árboles tienen rastros de troncos que los atravesaron y lucen un color marrón desteñido. El sol inclemente de los últimos días ha resecado las pocas plantas que quedan en pie.

- Finalmente (O mejor dicho, tan rápidamente) cumplí mi deseo: Hace dos meses me estrené como profesora de la Universidad del Zulia, en calidad de ayudante académico. ¡Qué cómico es que me llamen "profesora"!, cuando tengo estudiantes de mi edad. Intento ponerme en sus zapatos y mantener presente los recuerdos de un alumno. Sin embargo, ese poder que te da el cargo de docente es muy fuerte, pues tienes el control del aprendizaje y futuro de 30 o 40 personas. ¡Qué compromiso tan estresante y divino! Escucho sus historias y me río de pensar en que yo pensaba así!

- ¡¡¡Soy feliz!!! (Esto creo que merecen saberlo, tomando en cuenta los últimos post, en los cuales lo único que hacía era cortarme las venas). Tengo todo lo que quiero profesionalmente, pero además, alguien me hace sonreir. No me importa si es por poco tiempo; si no hay futuro. Creo que vale la pena. QUIERO atreverme. Esa atadura y ese miedo de antes que me impedían mostrar mis sentimientos y dejar que me quisieran, los rompí ¡Adiós con ellos! Prometo no cortame las venas si se acaba y de ser así les agradecería que me recuerden esta promesa.

El 2011 pinta de colores. Sean felices y agradezcan lo que este año les regale.