jueves, 9 de septiembre de 2010

Caida en vertical

Siento que voy bajando. Varias personas van conmigo. Cuando pasamos el sexto piso, el ascensor se desprende. Me siento como si flotara en el aire. Todos gritamos. La desesperación nos embarga ¿Qué hacer? Transcurren unos segundos. El terror que le tengo a la muerte se hace más intenso. La cabina cae... rebota... el golpe es tan fuerte que siento un profundo dolor en las piernas. Caigo al suelo. Ya no sé qué pienso. Con inmenso susto, me despierto del sueño.

Por muchas noches, esa pesadilla me atormenta. No sé qué significa.

Hace un tiempo, un psicólogo, al que entrevistaba sobre los sueños, me comentó que estos se alimentan principalmente de cosas que uno desea mucho o que, por el contrario, teme; de grandes anhelos, de cosas imposibles en la realidad... en fin, de cualquier cosa por la que se tenga algún sentimiento.

En realidad, no le tengo miedo a los ascensores, por ello no entiendo por qué se hace tan repetitivo ese episodio en mis horas de supuesto descanso.

Para colmo, comencé a trabajar recientemente en una empresa que tiene su sede en el piso 10 de un edificio. ¿Que si recuerdo el fulano sueño cada una de las 4 veces al día que debo subirme en el ascensor? ¡Oh, sí!

Hace unos días, el aparato se regresó inesperadamente a planta baja cuando íbamos por el piso 6. Se montó una muchacha y volvimos a subir con esta loca a la que se le ocurrió decir: "El mes pasado, se dañó (el ascensor) y nadie se dio cuenta hasta que escucharon el estruendoso sonido cuando cayó a la fosa". ¿Que si me dieron ganas de ahorcarla ahí mismo? ¡Oh, sí! Gracias a Dios, llegamos al octavo piso y allí me bajé (me tocó subir los 2 pisos restantes).

Por supuesto, cada día, el sueño ha ido haciendo mella en mi y ahora sí le tengo un poco de miedo. Mi dilema está en qué hacer: si subir las escaleras o usar el ascensor. Sin embargo, hay que estar bien demente para subir las escaleras de 10 pisos todos los días; lo hice una vez y no me quedaron ganas. Entonces ¿Cómo controlo el miedo? ¿Para eso sirven los sueños? ¿Para causar trastornos? Qué odio!