jueves, 26 de agosto de 2010

"Sapo azul" de Betzabé Luzardo

Aquí les dejo un post que escribió mi mejor amiga, luego de reflexionar cómo es el amor y esa historia del príncipe azul que a muchas mujeres nos han contado desde pequeñas. Reflejó de una manera tan cómica y tan cierta la realidad sobre ese tema, que (con el permiso de ella) quise compartirlo con ustedes.

"[pensamientos en una ducha de un martes por la mañana]

Erase una vez una princesa que buscaba su príncipe azul pero ....

Pensando en las conversaderas que últimamente he tenido con mis amigas y resumiendo ideas, llegué a la conclusión de que nos han hecho una estafa colectiva con eso del príncipe azul y en esto coincido con mi amiga, Marissel. Por eso y tratando de encontrar un nombre más cercano a la realidad, pensé en que los hombres no son tan azuuuuules como nos dijeron desde pequeñas (o vimos en las películas o leímos en los cuentos), pero tampoco son tan verrugosos y feos como los sapos corrientes.

... encontró un sapo azul...

Un hombre que no es tan perfecto como el de los cuentos, pero que te da momentos bonitos, intermitentes o duraderos, pero bonitos y que valen la pena recordarlos. Ojo: los sapos azules, no los verdes! Así que será mejor asumir lo que siente el corazón y ver que tan azul es el sapo, sin arrepentimientos! Al fin de cuentas y palabreando a una amiga de una amiga: no existen los hombres perfectos sólo existe la manera perfecta de ver a los hombres!! (jeje, besitos ;)

...y la princesa y el sapo azul vivieron felices el tiempo que duró...

...y colorín colorado, espero que les guste esta tontería..."
Hace poco, conocí a alguien, pudiera decir que casi un príncipe azul, pero tiene un detalle que lo ha convertido en sapo! ¿Será que, como dice Betza, acepto su condición y le entrego mi confianza?

Igual, los invito a visitar el blog de Betzabé http://historiasdekaminos.blogspot.com/

2 comentarios:

  1. A ver. Solo una humilde opinión. Estoy de acuerdo con lo que plantean sobre la utopía del príncipe azul. No existe tal cosa, y aunque no lo crean aplica para ambas partes. Los hombres no buscamos a una princesa rosa pero si nos han vendido la historia de la mujer perfecta. Y por supuesto es demasiada responsabilidad para una mujer que yo quiera catalogarla como perfecta; ninguna merece tal tortura. Solo creo que las personas debemos dejar de tener expectativas colectivas... es decir, dejar de aspirar lo que todos aspiran y buscar muy dentro de cada uno de nosotros que es lo que YO como individuo quiero tener a mi lado y de esa forma la mujer perfecta, en mi caso, y el hombre ideal, sapo azul o como deseen llamarlo, llegara.
    Saludos

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