viernes, 31 de diciembre de 2010

¡¡¡Qué añito!!!

2010
¡Qué bárbaro estuvo este 2010!
Conocí diferentes formas de vivir.
Descubrí nuevas esperanzas.
Cumplí propósitos.
Lloré y sufrí por desamores.
Extrañé a mucha gente.
Amé.
Volví a ser alumna.
Fui profesora.
Ejercí mi profesión.
Viajé a lugares desconocidos, inhabitables quizá.
Me monté en mula.
Caminé sobre las montañas maravillosas de la Sierra de Perijá.
Aprendí cosas con las que jamás estaré de acuerdo de mi hermosa lengua.
Escuché y no hablé tanto.
Reí.
Compartí la graduación de mi gran amiga, betza, y lloré de tanto orgullo.
Me equivoqué.
Canté fuerte y desafinadamente.
Bailé como si nadie me veía.
Despedí gente querida.
Me desprendí de cosas imposibles.
Le di a mi mamá todo lo que quise darle.

Y para este 2011...
las expectativas son altas
y a ustedes les doy gracias
por leerme y compartir consejos y experiencias
también les auguro puras cosas buenas,
felicidad
alegrías
amor
dinero
fe y esperanzas
y que cuiden nuestro planeta.
¡¡¡Feliz 2011!!!

sábado, 20 de noviembre de 2010

Corazones en mis cuadernos

Hace unos días, revisaba mis cuadernos de bachillerato (sí, aún guardo algunos) y me detuve especialmente en la última página de cada uno de ellos. Allí, estaban tapizados en lápices y bolígrafos cientos de corazones flechados, cuyo centro estaba relleno con mi nombre y el del susodicho de esa época. Me reí en silencio.
Qué divertido era pensar que el solo hecho de escribir su nombre unido al mío por la conjunción "y" fuera suficiente para sentir que éramos uno, que nuestro amor era grande, muy grande, y que nada nos separaría ¡Qué simple se veía el amor en aquel entonces! ¡Qué inocente! ¡Qué bonito!

martes, 2 de noviembre de 2010

El wayuu de la nueva era

En Venezuela, contamos con una pluriculturalidad maravillosa de etnias indígenas repartidas en diferentes zonas del país. Sólo en el Zulia, se concentra el 70% de estos grupos, pertenecientes a las culturas de los wayuu, yukpa, barí, japreria y añú.

En los últimos meses, he establecido mucho contacto con la etnia wayuu, conocida también como guajiros y debo decir que ¡qué erradas ideas se hace uno de estos indígenas!, sin que esto suene a discriminación.

Los wayuu, además de tener un idioma propio (el wayuunaiki), poseen rasgos únicos: cara ancha, ojos achinados, cabellos lacios, color de piel morena, mirada decaída y estatura baja. Sin embargo, no son tan diferentes como se piensa.

La civilización y el modernismo han llegado a sus tierras, ubicadas en la Sierra de Perijá. Me ha costado borrar aquella imagen que me hacía de los indígenas en su entorno. Hoy el guajiro es un ciudadano más que viste, calza y vive con las comodidades y la indumentaria de un capitalino.
Los guayucos pasaron a la historia. Los hombres suelen vestirse con jeans o pantalones de vestir, camisas de color claro, alpargatas y un sombrero de paja. No obstante, las mujeres sí han conservado intacta la "manta guajira", consistente en una tela ancha que las cubre desde el cuello hasta los pies y que generalmente es tejida en diversos temas y colores.

Asimismo, ellas son las que toman las decisiones en sus casas y ellos se conforman con acatar lo que se les pida. En reuniones, ellas hablan, comentan y expresan sus ideas; ellos callan y escuchan pacientemente.

Se divierten con juegos de esta generación: softbol, béisbol o fútbol, con los mismos instrumentos que emplean los equipos en cualquier estadio famoso.

Cocinan como los dioses. El adobo y la sal son suficientes para condimentar los ovejos o becerros con los que se alimentan.

Sus casas son de cemento y bloques, nada queda de aquellas chozas o casas de barro comunes siglos atrás. Se muestran separadas unas de otras; algunas escondidas en el bosque friolento de la Sierra. Antenas de DirecTV se asoman en varias de ellas.

La tranquilidad es el perfume que los embriaga. El respeto hacia el coterráneo o el extraño parece ser el principal valor. La honestidad se tambalea al llegar a la ciudad, que poco a poco se aventuran a conocer y explorar.

martes, 19 de octubre de 2010

Vocalistas natos

Seis hombres. Seis voces. Seis capacidades natas para interpretar cualquier sonido que se les antoje a capella. El ritmo de un tambor, una arpa, un violín, una trompeta o una guitarra no representa un desafío para ellos, quienes por 14 años han logrado más de lo que un Grammy puede dar: la admiración y el asombro de su público.


Vocal Song es un grupo polifónico, formado por seis maracuchos que delatan su identidad al término de una canción a capella, cuando sueltan un "Mirá, se me paran toditos porque lo que vinimos fue a bailar" o "Pa' mi que hay gente aquí que no cree en lo que hacemos es verdad".

El pasado 15 de octubre no sólo deleitaron a las más de 300 personas que acudieron a su llamado en el Aula Magna de la Universidad Rafael Urdaneta, en Maracaibo. Demostraron que el órgano fonador del ser humano es capaz de producir los sonidos más versátiles que con dedicación y constancia se pueden lograr.

Por cuarta ocasión tengo la oportunidad de escucharlos y en menos de un año he sido testigo del crecimiento vocal de cada uno de estos seis talentosos hombres: Ricardo, Aldemar, Andrés, Leonardo, Eduardo ("Polli") y Mario.

Vestidos elegantemente en trajes gris plateado (o al menos así se veían desde mi asiento), los chicos (como suelo decirles) nos montaron en un viaje hacia el pasado, recreando, de la forma más cómica, el momento cuando Aldemar, director del grupo, buscaba su propio estilo. Tuvieron que llegar sus otros cinco compañeros para que pudiera descubrir ese monstruo de la voz que hoy es y formar entre todos un conjunto de voces únicamente acopladas.

El recorrido por su historia discográfica hizo escalas en piezas de lengua española, italiana, latín y hasta en inglés, con una canción de John Lenon que interpretaban por primera vez en un show. "Amarte es un placer", "Anhelante", "Carusso", "Paula", "Sublime", "Venezuela sin palabras" y "O sole mio" fueron algunas de las canciones a capella en las que, literal y maracuchísticamente, "se lucieron".

A pesar de haberlos visto antes en vivo, debo confesar mi asombro al descubrir una de las voces del bajo del grupo, Andrés. No esperaba que él, tan tímido y chiquito, podría gastarse aquel "vozarrón", mucho más que un locutor.

Por su parte, Ricardo ha aprendido a jugar con los matices de su voz y la entonación. El "rompe corazones", como lo apodó Aldemar, posee una de las voces más melodiosas del grupo, ideal para las canciones románticas y enamorarse, si es posible hasta de él.

Aún no me acostumbro a la voz de Mario, "la nueva adquisisión del grupo" como le dicen. Es fina, sé que es necesaria pues en conjunto se escucha excelente, pero cuando lo hace solo es diametralmente diferente a Aldemar y Ricardo, principales vocalistas, lo que en ocasiones me choca.

Cada uno se distingue en lo propio. La trompeta en la voz de Leo suena mejor que el más afinado o novísimo instrumento. El "Polli", quien lució el afro más grande que en mi vida he visto, resalta en su elegancia y compostura.

Por último, Aldemar -momento de reverencia- hace con las canciones lo que un pintor con su obra maestra. Las disfruta, baila, salta, se emociona y se entrega como ninguno. Su voz, incomparablemente hermosa y potente, eriza la piel hasta del más serio, en piezas clásicas como "La donna e mobile".
Para llegar a la parada de ese viaje, estos seis humildes chicos se despidieron con su versión a capella de una gaita emblema en Maracaibo, "El Ferry", dejándonos en la memoria, en el corazón y en los labios un regionalista orgullo por lo nuestro.

lunes, 4 de octubre de 2010

Aceptar, así esté mal

Comenzando un nuevo semestre en la maestría de Lingüística (que estoy estudiando) me he topado con la más difícil realidad desde que conozco esta hermosa ciencia.
Resulta que hace unas décadas, diversos lingüistas en el mundo adoptaron una nueva visión para estudiar la lengua y han cambiado ese estatus de normatividad, que por tantos años había preservado, por uno de descriptividad.
En términos coloquiales y a modo de ejemplo, les explico: Cuando escuche a una persona decir "No, a la final no juimos, porque no cabianos todos", hay que dejarlo quieto, no corregirlo, ni decirle que no es "juimos" sino "fuimos" o "cabianos" sino "cabíamos", porque eso constituye su forma de hablar, pues finalmente, seremos los lingüistas los que aprovechemos estos "recursos" para describir los procesos de cambio que experimenta la lengua.
En parte, es cierto y estoy de acuerdo (bajo protesta) en que cada lengua enfrenta transformaciones para la posterior creación de dialectos (reconocidos por la Real Academia Española) en diferentes partes del mundo. Pero de ahí a que me digan que debo respetar lo que otro diga, así esté mal, es mucho con demasiado (incorrecta frase, por cierto).
Esto no es fácil para mi. Esto significa que tengo que aceptar que así habla esa persona, que su lenguaje la identifica y no tengo por qué somerterla a las supuestas reglas de la RAE. Hoy me doy cuenta de que he sido estructuralista, pues no soy capaz de tolerar esas transgresiones a mi idioma... No puedo... Me revienta la úlcera.
¿Eso no nos lleva a que cada día se afecte más la lengua? ¿A que en cualquier momento cada quien llegará a hablar como le da la gana sin importarle las reglas del español?

jueves, 9 de septiembre de 2010

Caida en vertical

Siento que voy bajando. Varias personas van conmigo. Cuando pasamos el sexto piso, el ascensor se desprende. Me siento como si flotara en el aire. Todos gritamos. La desesperación nos embarga ¿Qué hacer? Transcurren unos segundos. El terror que le tengo a la muerte se hace más intenso. La cabina cae... rebota... el golpe es tan fuerte que siento un profundo dolor en las piernas. Caigo al suelo. Ya no sé qué pienso. Con inmenso susto, me despierto del sueño.

Por muchas noches, esa pesadilla me atormenta. No sé qué significa.

Hace un tiempo, un psicólogo, al que entrevistaba sobre los sueños, me comentó que estos se alimentan principalmente de cosas que uno desea mucho o que, por el contrario, teme; de grandes anhelos, de cosas imposibles en la realidad... en fin, de cualquier cosa por la que se tenga algún sentimiento.

En realidad, no le tengo miedo a los ascensores, por ello no entiendo por qué se hace tan repetitivo ese episodio en mis horas de supuesto descanso.

Para colmo, comencé a trabajar recientemente en una empresa que tiene su sede en el piso 10 de un edificio. ¿Que si recuerdo el fulano sueño cada una de las 4 veces al día que debo subirme en el ascensor? ¡Oh, sí!

Hace unos días, el aparato se regresó inesperadamente a planta baja cuando íbamos por el piso 6. Se montó una muchacha y volvimos a subir con esta loca a la que se le ocurrió decir: "El mes pasado, se dañó (el ascensor) y nadie se dio cuenta hasta que escucharon el estruendoso sonido cuando cayó a la fosa". ¿Que si me dieron ganas de ahorcarla ahí mismo? ¡Oh, sí! Gracias a Dios, llegamos al octavo piso y allí me bajé (me tocó subir los 2 pisos restantes).

Por supuesto, cada día, el sueño ha ido haciendo mella en mi y ahora sí le tengo un poco de miedo. Mi dilema está en qué hacer: si subir las escaleras o usar el ascensor. Sin embargo, hay que estar bien demente para subir las escaleras de 10 pisos todos los días; lo hice una vez y no me quedaron ganas. Entonces ¿Cómo controlo el miedo? ¿Para eso sirven los sueños? ¿Para causar trastornos? Qué odio!

jueves, 26 de agosto de 2010

"Sapo azul" de Betzabé Luzardo

Aquí les dejo un post que escribió mi mejor amiga, luego de reflexionar cómo es el amor y esa historia del príncipe azul que a muchas mujeres nos han contado desde pequeñas. Reflejó de una manera tan cómica y tan cierta la realidad sobre ese tema, que (con el permiso de ella) quise compartirlo con ustedes.

"[pensamientos en una ducha de un martes por la mañana]

Erase una vez una princesa que buscaba su príncipe azul pero ....

Pensando en las conversaderas que últimamente he tenido con mis amigas y resumiendo ideas, llegué a la conclusión de que nos han hecho una estafa colectiva con eso del príncipe azul y en esto coincido con mi amiga, Marissel. Por eso y tratando de encontrar un nombre más cercano a la realidad, pensé en que los hombres no son tan azuuuuules como nos dijeron desde pequeñas (o vimos en las películas o leímos en los cuentos), pero tampoco son tan verrugosos y feos como los sapos corrientes.

... encontró un sapo azul...

Un hombre que no es tan perfecto como el de los cuentos, pero que te da momentos bonitos, intermitentes o duraderos, pero bonitos y que valen la pena recordarlos. Ojo: los sapos azules, no los verdes! Así que será mejor asumir lo que siente el corazón y ver que tan azul es el sapo, sin arrepentimientos! Al fin de cuentas y palabreando a una amiga de una amiga: no existen los hombres perfectos sólo existe la manera perfecta de ver a los hombres!! (jeje, besitos ;)

...y la princesa y el sapo azul vivieron felices el tiempo que duró...

...y colorín colorado, espero que les guste esta tontería..."
Hace poco, conocí a alguien, pudiera decir que casi un príncipe azul, pero tiene un detalle que lo ha convertido en sapo! ¿Será que, como dice Betza, acepto su condición y le entrego mi confianza?

Igual, los invito a visitar el blog de Betzabé http://historiasdekaminos.blogspot.com/

domingo, 22 de agosto de 2010

Puente

Nombre del primer sencillo de la nueva producción discográfica de Ricardo Arjona, "Poquita ropa": Puente. Esa palabra tan pequeña implica tantas propuestas, tantas ideas, tantos sueños de los millones de cubanos que esperan alguna respuesta, alguna ayuda, alguien que les construya un "...puente, pa' unir a tanta gente".

No sé por qué muchas personas sienten rabia a los cubanos. Yo no. Ese pueblo representa un ejemplo desde muchos aspectos y me refiero al pueblo como tal, no al gobierno. Ejemplo de lucha, pero a la vez sumisión, de respeto, aceptación y tolerancia. No todos aguantaríamos lo que viven los cubanos día a día.

Como siempre, no quiero meterme en política; no sé Arjona, pero sí estoy segura de que muchos queremos una mejor vida para los ciudadanos de ese país, una vida en la que se sientan seguros de ir y volver a su tierra sin miedo, sin riesgos y sobretodo, poder conectarse con un mundo que cree que los entiende, aunque no los entendamos mucho.

Arjona, te la volviste a comer. Un "puente" que no permita el paso del odio, que abra los corazones y la mente de todos. Ésta es quizá la mejor manera de decir ¡Basta del bloqueo a Cuba!

martes, 17 de agosto de 2010

Censura en mi propio blog

A petición de mi mamá, me he visto en la obligación de eliminar el post anterior. ¡He sufrido censura en mi propio blog!!! No lo hice por miedo hacia las consecuencias que yo podría enfrentar. Lo hice para no generarles problemas a las personas de las que hablé en el texto.

viernes, 30 de julio de 2010

Me rehúso

Qué difícil es pasar por malas experiencias y desilusiones y después tener la valentía de intentarlo de nuevo, dando todo con las mismas ganas y expectativas!!! De verdad admiro a los que lo hacen.
Yo me rehúso... y no porque quiera de verdad rehusarme, si no porque el miedo no me deja.
Me rehúso... inconscientemente quizá; conscientemente algunas veces, cuando me doy cuenta de lo que arriesgo.
Me rehúso... porque el dolor me habla por un oído, mientras que las ganas me incitan por el otro.
Me rehúso... me detengo... me obligo a no dar... a no ilusionarme.. a no entregarme.
Me rehúso... a pensar así... quiero ilusionarme, pero no quiero sufrir.
Mejor les dejo eso a los valientes.

domingo, 18 de julio de 2010

Las ETS, una bomba humana

Desde hace más o menos un mes, he estado haciendo una serie de trabajos sobre las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) para un blog en el que también escribo (Venelogía, vaya la publicidad) y quería comentar por aquí algunas cositas que de verdad me alarmaron.

Es increíble la simplicidad con la que la mayoría de las personas toman el acto sexual. Son espeluznantes estas cifras:
  • Según la Organización Mundial de la Salud, cada año se diagnostican unos 92 millones de casos de clamidia (repito, por si no han visto la dimensión de la gravedad: 92 MILLONES DE CASOS).
  • Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, de sus siglas en inglés), en Estados Unidos más de 750.000 mujeres han sufrido alguna vez de Enfermedad Inflamatoria Pélvica aguda y más de 75.000 mujeres podrían quedar infértiles cada año a consecuencia de esta infección.
  • La Neisseria gonorrhoeae es la causante de la gonorrea, que contraen alrededor de 700.000 personas anualmente en Estados Unidos (De acuerdo con CDC).
  • En 2006, autoridades sanitarias de Estados Unidos registraron más de 36.000 casos de sífilis en hombres y mujeres entre 20 y 32 años.
  • Ocho de cada diez personas, que hayan tenido relaciones sexuales, habrán sido infectadas con el Virus del Papiloma Humano (HPV) al menos una vez en sus vidas.
No sé qué produjo en ustedes saber toda esta realidad, pero a mi me dieron ganas de cerrar las piernas y no abrirlas más nunca. La promiscuidad es la principal causante de que tantas personas sufran las ETS, que muchas son curables, pero la mayoría no lo son o tardan muchos años en sanarse.
Virus, bacterias y parásitos viven con nosotros diariamente. El problema surge cuando ellos se hacen más fuertes que nuestras defensas y atacan gravemente algunos órganos como el hígado, el cerebro o la matriz.
La situación se torna más negra cuando por nuestra irresponsabilidad marcamos la vida de muchos niños, que se infectan en el vientre de su madre, cuando ésta ha adquirido alguna infección durante el embarazo. Les muestro otros numeritos:
  • El número de bebés nacidos con sífilis en Estados Unidos en 2007 es de 430.
  • Los CDC estiman que en Estados Unidos, hubo 13.200 casos de gonorrea en mujeres embarazadas durante 2007.
  • Entre el 20% y el 50% de los bebés cuyas madres estaban infectadas con clamidia contrajeron la infección en el momento del parto.
  • Desde 1985, alrededor de 9.200 niños en los Estados Unidos han contraido Sida y cerca de 5,400 han muerto; más del 90% se contagió el virus durante la gestación o el parto, según el sitio web Nacer Sano.
Las consecuencias para estos pequeños son catastróficas y hasta mortales: pueden nacer con bajo peso; ser prematuros; sufrir de conjuntitivis o quedar ciegos; tener problemas de malformación en el cuerpo; padecer de retardo mental o dificultad motora; y en los casos más graves pueden morir antes, durante o después del parto.
¡Epa! Si no tomamos conciencia ahorita esto será una epidemia, pandemia, una bomba atómica-humana en unos pocos años. El preservativo es la opción más fácil ¡Úsenlo!

lunes, 5 de julio de 2010

Los "amores como el nuestro" de hoy

Algo que me causa mucha risa reconocer es que de pequeña mi cantante favorito -y mi novio, sin que él lo supiera- fue el puertorriqueño Jerry Rivera. Recuerdo que cada vez que lo traían a Sábado Sensacional yo gritaba y suspiraba en honor a su belleza frente al televisor. ¡¡¡Qué cómico!!!

Ese "cara de niño, con alma de hombre" me cautivó y me enamoró en aquellos años, cuando aún creía en el amor y en sus canciones tan romanticonas.

Aún conservo el gusto por su música, su voz y sobre todo él. En estos días me caché guardando en mi ipod algunos éxitos del álbum "Cuenta conmigo" (1992) que para mí ha sido el mejor en toda su carrera.

Hoy, en mi respectivo viaje Cabimas-Maracaibo, venía escuchando una de sus más conocidas canciones: "Amores como el Nuestro"; hoy cuando han cambiado tanto mis pensamientos sobre el amor; hoy cuando no creo que el matrimonio sea el estado perfecto de una persona; hoy cuando me parece que enamorarse es sinónimo de sufrimiento y dolor; hoy cuando le huyo a una relación.

Precisamente, hoy entiendo que no soy la única que pienso así y que, además, no es nada nuevo, pues ya Jerry hablaba de ese sentimiento en 1992, cuando yo apenas tenía 5 años. Pero al menos, en su canción, él hablaba de un amor al que cuidar y admirar: "...como romeo y julieta, lo nuestro es algo eterno. Estar enamorado es darse por completo. Un amor como el nuestro no debe morir jamás...".

Hoy, entiendo a lo que se refería. Hoy, no hay amores así. Nadie se entrega por completo. El miedo al fracaso te hace dar sólo un 50% de la verdad, de cariño, de sinceridad, de respeto, de confianza. "...amores como el nuestro cada vez hay menos. En los muros casi nadie pinta corazones. Ya nadie se promete más allá del tiempo. De sábanas mojadas hablan las canciones".

Me da tristeza pensar que hoy no sé si pueda tener un amor eterno, como el que cantaba Jerry.

El precio de estar saludable

Hace poco escribí sobre una interrogante que me daba vueltas en la cabeza. El post estaba titulado como "¿Será que necesito un psicólogo?" y ustedes, muy amablemente, llegaron a la misma conclusión que yo... sí lo necesito. Unas semanas después creo que les debo un resumen de lo ocurrido.
Nunca fui. No he podido ir porque resulta que me han caído las mil plagas de Egipto: úlcera gástrica, una infección, el sistema inmunológico débil y otra cantidad de achaques -parezco una vieja (sin ofensas)- y entre una efermedad y otra me toca hacer recorrido por un montón de especialistas: gastroenterólogo, ginecólogo, nutricionista y aparte el psicólogo.
Eso implica tener unos cuantos millones en el bolsillo, no sólo para pagar la consulta y los exámenes que de seguro me mandarán a hacer, sino también el bojote de medicinas. Haciendo un muestreo por algunos médicos, para saber de cuánto dinero debía disponer, se me subió la tensión. ¡Es increíble lo costoso que es ir a un médico particular en esta ciudad!
Cada primera consulta cuesta entre 300 y 400BsF y las sucesivas entre 100 y 250 BsF, perdón, pero ¿Están dementes? ¿Alguien me puede explicar por qué un médico tiene que cobrar tanto por prestarme sus conocimientos para mejorarme?
Cualquiera me diría "pero vete para un hospital, ambulatorio o algún centro de asistencia médica pública y no pagarás nada". Disculpe pero no. Ese cualquiera que sepa sobre la situación en los hospitales de nuestro país, sale huyendo, principalmente por el trato que uno recibe de un médico y las cosas que tienes que pasar, como tener que irte a las 4.00 de la mañana para agarrar cita.
Entonces, prefiero ir a un médico particular, que me cobra 350Bsf por estar conmigo menos de una hora, que estoy segura de que me va a prestar atención, que me va a evaluar y va a hacer un buen diagnóstico. Pero insisto, ¿Por eso tiene que cobrar tanto?
No es por desmerecer el trabajo, el tiempo y el conocimiento que invierten los que por vocación estudian esa profesión. Incluso, mi hermana es médico y sé todo el esfuerzo que deben hacer para ser realmente buenos, pero eso no debe tener nada que ver con el alto costo que uno debe pagar por tener salud.
Fue allí cuando reflexioné en lo que tanto he sostenido hasta ahora: ¿En realidad es positivo que existan profesionales de la medicina especialistas en cada órgano del cuerpo? Si debo pagar eso y más, NO. Entonces, me fui para un médico internista, que además es homeópata y aplica acupuntura. Me diagnosticó todo sin decirle más que los síntomas y hasta ahora me he sentido mucho mejor.

martes, 22 de junio de 2010

Vibrando por el fútbol

En estos días de fútbol y buena vibra, no me queda más que hablar también de ese deporte en mi blog. Muchas cosas han unido a todos los seres humanos del planeta en un momento determinado. Catástrofes o terremotos son los más comunes; pero pocas veces nos acerca un sentimiento tan agradable, divertido y de tanta energía positiva como el que estamos presenciando ahora: el Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010.

Quizá parezca algo tonto, pero se me eriza la piel cuando pienso en que millones de personas en el planeta tierra estamos vibrando bajo este mismo sentimiento que ocurre cada cuatro años, como es el caso de un Mundial de Fútbol. Miles de millones andamos todo el día pendientes de los televisores, las computadoras y su internet, la radio y la prensa para ver cómo van los partidos, quién está jugando y sobre todo quién va ganando.

Pero lo más admirable de todo este movimiento -por llamarlo de alguna manera- es que apoyemos y "liguemos" equipos de otros países que a veces ni conocemos y que apreciemos el esfuerzo que hacen aquellos que no son tan buenos (pero como me dijo una profesora en estos días "por algo están en un Mundial").

Esa expresión de felicidad que me eriza la piel la puedo ver en cada reunión de amigos, quienes se juntan para disfrutar de algún partido; en los restaurantes, donde los fanáticos se congregan para deleitarse con el mejor fútbol del mundo; en cada niño que lleva una camisa de Brasil, Argentina o Sudáfrica; en los abrazos que se dan unos y otros para celebrar un gol; o hasta en el simple grito de un "goooooollllll".

De las tantas canciones que salieron para venerar este evento, me inspiró profundamente la letra de Waving Flag, interpretada por David Bisbal y K'naan; en especial, esta parte:
"...unidos seremos grandes, seremos fuertes, somos un pueblo,
bandera de libertad, que viene y que va (...) "


¡Todo eso me encanta, por más sencillo que parezca! Quiero compartir con ustedes y quizá contagiarlos de esa felicidad, de lo afortunada que me siento de poder vivir estos acontecimientos que por instantes de tiempo derriban fronteras y muros de separación y nos convierten en un mundo unido que baila al mismo son, que nos hace sonreir y olvidar el odio, las guerras. ¿Sería una locura proponer que un Mundial de Fútbol se realice anualmente?

domingo, 13 de junio de 2010

150 días aprendiendo del racionamiento

Aunque hace un tiempo escribí en este blog acerca de la falta de luz eléctrica en Venezuela, hoy quisiera retomar brevemente el tema para referirme y reflexionar sobre la suspensión del racionamiento eléctrico en todo el país, anunciado por el presidente Chávez el pasado 10 de junio. Sacando cuentas y haciendo memoria, el racionamiento oficial comenzó el 12 de enero de este año y en 150 días pudimos vivir todo tipo de emociones y experiencias.

No quiero ponerme dramática, ni juzgar ni echarle la culpa a nadie, simplemente porque prefiero mirar la situación desde otra perspectiva.

Es cierto que se convirtieron en días de mucha ansiedad, estrés y preocupaciones por pensar a qué hora se iba la luz, que si me va a quemar algún artefacto eléctrico, que si tengo que hacer todo rápido antes de que me corten el servicio, que si hay mucho calor (sobretodo aquí en el Zulia), que si son horas perdidas y me siento inútil mirando al techo entre la oscuridad.

Pero también es cierto, que esas cuatro horas (en un principio), luego dos horas y finalmente una interdiaria sirvieron para que las familias se unieran, por fastidio, porque no nos quedaba más remedio o porque la situación nos obligaba, pero a fin de cuentas nos unimos más. Cuando se iba la luz, mi hermano se acercaba al cuarto de mi mamá (que valga la acotación, no suele hacerlo) y nos poníamos a hablar, a actualizarnos y hasta a jugar quién se supiera más palabras por tal letra, mientras pasaban las horas.

Recuerdo que mi tía solía reunirse con sus amigas en la casa de alguna de ellas que sí tuviera luz para pasar el rato recordando sus viejos tiempos, discutiendo temas actuales, compartiendo las últimas recetas de cocina y por supuesto, jugando cartas.

Puedo decir que aprendí a ganarle la batalla al calor, haciendo jugos de limón o echándome viento con lo que me pasara por las manos, escogiendo la ropa más liviana y fresca y hasta durmiendo con calor.

Pero también me incentivó a pensar más en la conservación de nuestra tierra y a buscar ideas para evitar su ya continuado proceso de destrucción. No sé si por casualidad o causalidad en esos tiempos ocurrieron los terremotos de Haití y Chile y las inundaciones en diversos países del mundo, lo que llamó más mi atención y preocupación por lo que le hacemos día a día a nuestro maltratado planeta.

Quisiera que todas las personas entendieran que aunque el racionamiento ya está suspendido no debemos volcarnos a malgastar la electricidad o el agua. Ojalá que apesar de las molestias que esos 150 días pudieron causar, muchos venezolanos hayan reflexionado como yo o mejor que yo. Porque aunque parezca pesimista, creo que estos fueron los trailers de lo que tarde o temprano nos tocará vivir.

jueves, 3 de junio de 2010

Las esclavas de la vida

Durante la historia de la humanidad siempre se ha querido hacer de la mujer la esclava del hombre. De unas formas más bonitas que otras, pero a fin de cuentas esclavas, sirvientas. Pienso y pienso y estoy segurísisma de que yo no hubiese podido vivir hace miles de años atrás, en otra época, en la que la mujer era súper sumisa y hacía todo lo que el esposo le decía... osea me hubiesen matado a pedradas o ahorcada en el centro de la mitad del medio del pueblo.

Aún hoy me rehúso a ser esclava de aquel que se le ocurra la terrible idea de ser mi esposo. En mi triste sociedad maternalista, las mujeres siempre les han hecho TODO a sus esposos, hijos, nietos y todo ser humano que supuestamente depende de ellas o son su "responsabilidad". Y empieza mi cuestionamiento interno... Por qué? Por qué tengo que cocinarle, plancharle y lavarle la ropa a un tipo que no es nada mío... que ajá... yo lo podría amar mucho, pero por eso tengo que hacerlo?

Entiendo que el problema origina cuando las mamás nos hacen todo desde pequeños y por el miedo de que los niños se vayan a "volver homosexuales", no dejan que ayuden en nada de la casa excepto cosas que impliquen fuerza.

Todo sería tan perfecto si a ellos se les enseña desde un principio que las tareas del hogar pueden ser compartidas y que no los hará menos hombres agarrar una escoba, lavar unos platos, hacer la comida y que cada quien lave su ropa.

No sé qué voy a hacer cuando me case... Creo que habrá un buen anuncio antes, para que después no haya pataleos... pero me rehúso, me rehúso a ser la de todo en un hogar.

sábado, 22 de mayo de 2010

¿Será que necesito un psicólogo?

Esta pregunta me viene dando vueltas en la cabeza desde hace días. ¿Será que necesito un psicólogo? Obvio que no estoy loca -no es la única razón para necesitarlo-, pero sí tengo problemas. Me cuesta mucho relacionarme y mucho más mantener una amistad o una relación.
Antes me resultaba súper fácil hacer y tener muchos amigos, pero eso fue hace como 10 años. Ahora se me hace tan fastidioso... No me gusta hablar con la misma persona todos los días.
Hace un tiempo hice un nuevo amigo... Todo fue chévere hasta que él pretendía que nos viéramos todos los días y hablar por mensaje todo el día... Uy no!!! Osea, qué tanto voy a hablar con él. Así le he dejado de responder, le digo que estoy ocupada todo el tiempo y ya ni sé de su vida, pero tampoco es la idea. Me gusta tener amigos con quien compartir y conversar, pero no para que me asfixien. ¿Eso será un problema?
A veces también siento que les tengo fobia a los hombres. Cuando veo que tienen mucho interés en mi, empiezo a alejarme. Estoy clara en que ahorita no quiero tener novio y por eso cuando siento que la amistad va cambiando a otro sentimiento, prefiero no seguir viéndolo. Pero tampoco es la idea... Si sigo así me quedaré sola para siempre o no tendré amigos hombres... ¿Cómo hago para no sentir miedo de que la amistad se transforme en otra cosa que no deseo sin herir al otro?
Lo peor es que me siento mal en las dos opciones: aceptando hablar todos los días y rechazando hablar todos los días. No sé si necesite un psicólogo, pero sí alguna manera de dejar de sentirme triste, fastidiada, asfixiada, sola.

sábado, 8 de mayo de 2010

Para ti, mami

Sé que hace 22 años cuando te anunciaron mi existencia sentiste muchas cosas miedo, inseguridad, alegría, ganas de llorar, ganas de salir huyendo, temor por tu salud, felicidad. Me imagino la escena y me da nostalgia. Papi sonriente llegando a casa con LA noticia, Marjorie y Rafael celebrando que tendrían una hermanita y tú mirándolos, sin saber si reír o llorar. Tu valentía y buen coraón te hicieron seguir adelante, permitiéndome vivir 9 meses en el lugar más seguro y sobrecogedor del planeta: tu vientre. Yo creo que en aquel momento hice la mejor elección de vida: escogerte a ti como mi mamá.
Durante estos 22 años he visto cómo una mujer que nada sabía de criar hijos o hacer comida, ha aprendido a levantar una familia que a mitad del camino se cayó de un décimo piso y a preparar las comidas con el más sabroso sazón: tu amor. Esa fortaleza, paciencia y dulzura que reinan en ti han sido la fuerza motriz que nos ha mantenido unidos desde hace casi 12 años.
Gracias a toda tu sabiduría y conocimientos, hemos aprendido innumerables cosas. Sólo parafraseo lo que bien dijo Marjorie hace un tiempo: mis papás son como un diccionario andante, pues saben todo lo que les pregunto. Has sido tan inteligente que tomaste la mejor decisión al aceptar al mejor hombre sobre la faz de la tierra para convertirlo en nuestro papá y junto a él viviéramos y aprendiéramos experiencias primordiales de la vida.
A veces quisieras que tus tres hijos fuéramos como tú, pero eso es imposible pues cada uno nos robamos un pedacito de ti: Marjorie, tu interés por la medicina; Rafael, tu puntualidad; y yo, tu sensibilidad. Sin duda, tú eres nuestro ejemplo a seguir en dedicación, constancia y responsabilidad por el hecho tan admirable de haberte graduado en dos profesiones y aún después de tu jubilación sigas siendo alegre y activa.
Si en algún momento me llegaras a faltar, como sé que pasará, me quedará la inmensa satisfacción de haber sido muy dichosa por tener una mamá inigualablemente bella, por haber compartido a tu lado, por haber aprendido tantas cosas de ti, por haberte cuidado, por ser tu compañía (aún en la distancia), por ser la lágrima que un día se convirtió en sonrisa. Mientras tanto, hoy le doy gracias a Dios por permitirme disfrutarte y celebrar tu día. FELIZ DÍA, MAMITA.

martes, 4 de mayo de 2010

Para tí, Manu!

Manu, sé que ya está un poco fuera de tiempo... pero más vale tarde que nunca! espero que puedas verlo!!! te envío un besote con tanta intensidad que pueda llegar a donde estés! Te quiero!!!

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jueves, 15 de abril de 2010

El despido

Ese día me desperté con mucho sueño y no quise irme con mi tía como solía hacer cada mañana. La explotación laboral de semana santa me tenía realmente agotada y con tal de dormir aunque sea media hora, preferí decirle a mi tía que me iba en carrito por puesto.
Aunque yo sabía que mi contrato de tres meses terminaba el día anterior, 4 de abril de 2010, asistí como supuse que debía el día lunes. La editora comenzó a repartir las pautas a cada uno de los periodistas y me dejó de última. Pensé en que me podría un trabajo de investigación o me iba a llamar la atención por alguna cosa que no hice o hice mal, en fin... pensé en todo, menos en lo que en realidad me dijo:
"Marissel, como ya lo habíamos conversado antes, no te renovaremos el contrato pues la empresa ahorita no está dejando fijo a nadie, dada la situación económica en el país. Discúlpanos de verdad, no soy yo ni tampoco es algo personal, simplemente es una orden de 'arriba'. Ve a recursos humanos para que te expliquen cómo es el proceso de la liquidación y todo lo demás".
Nunca me habían despedido, pero como pude aguanté todas mis ganas de ponerme a llorar en plena sala de redacción -¡Uy que raya!-. Me sentí parte de los miles de desempleados que reflejan en la película Up in the air, -botan a cientas de personas por la crisis financiera en Estados Unidos-. Hasta que uno no está en el verdadero pellejo de esa persona, no se imagina ni de cerca lo que de verdad se siente.
Con el nudo más grande en mi garganta, le intenté decir sonriente que no se preocupara, que yo entendía todo y con la misma media sonrisa salí de su puesto, caminé a la oficina de recursos humanos y sonriente, escuché la parte de los trámites y de mi liquidación. ¡Tan patética esa palabra: liquidación! La sonrisa no venía porque estaba feliz, que brincaba en una pata, mentira... es que no quería demostrar mi dolor... esa sensación de que no sirves para esto, de que sí es personal aunque haya dicho que no, de que dejaré de hacer esto que tanto me gusta, de que ya no tendré un sueldo medianamente "seguro"...
Acomodé mis cosas. Afortunadamente, mis amigos no estaban pues sino todavía estuviera llorando allá. Me despedí de ciertas personas con las que mejor me relacioné durante esos tres meses, con mi media sonrisa llena más de lágrimas que de felicidad. Cuando iba saliendo recordé algo que me causó extrañeza: mi primera y mi última noticias escritas para ese diario fueron sobre el retorno de los temporadistas, claro, en diferentes momentos. ¿Eso querrá decir algo de trasfondo? ¿Como que me tengo que ir, que tengo que viajar, o algo así? Aún no lo sé.

sábado, 27 de marzo de 2010

Cuidado, no te atravieses! Una mujer al volante!

Últimamente, me he dado cuenta (más de lo normal) de lo odiosas que son las mujeres al manejar. Pero lo que me parece más deplorable es que sean odiosas con los peatones, más precisamente con las peotonas mujeres. Por Dios ¿Dónde está la solidaridad femenina?
No sé si eso ocurrirá sólo aquí en Maracaibo o en el resto del mundo, pero los invito a que se percaten de ello para ver si son locuras mías o es que las mujeres me odian y cuando me ven quieren pasarme sus carros por encima.
Si los hombres son agresivos para manejar, se atraviesan en todos lados, se "comen " los semáforos, flechas y pares, entre mil infracciones más; las mujeres son súper pedantes al no dar paso ni porque la que vaya manejando en el otro carro sea una mujer. Me ha pasado innumerable cantidad de veces que cuando voy a atravesar una calle, en el rayado peatonal, la conductora casi me atropella. Esto no me pasa con los hombres, al contrario, ellos siempre me dan paso así sea yo la más atravesada en la calle... peeerooo... el detallito está en que ninguno de esos hombres lo hace por caballerosidad, si no para bucearme, lo que me parece más que un gesto de buena fe, una pasadera.. Sí son atrevidos!!! Uyyy me da tanto odio que ni las gracias les doy!!!
¿Qué nos está ocurriendo? Estoy consciente de que en el Zulia manejamos como nos da la gana, pero ¿Por eso tenemos que seguir empeorando nuestra cultura al volante? Mi mensaje va hacia las mujeres: tratemos de ser mejores ciudadanas, respetemos los derechos del otro conductor (a) y sobretodo de los peatones, que quizá por ser una de ese montón me genera tanta preocupación.

miércoles, 10 de marzo de 2010

¡¡¡De aniversario!!!

Hoy, 11 de marzo de 2010, este querido y a veces olvidado blog cumple un añito de vida virtual. No quería pasar por alto la respectiva celebración, pues este diario digital (que no lo uso tanto como diario) me ha servido para compartir experiencias, consejos; expresar ideas; dar a conocer mis trabajos periodísticos (otros no tan periodísticos); enviar indirectas de amor y despecho; comentar los momentos de dudas, tristeza y felicidad.


Creo que no todo el mundo goza de la misma dicha que yo, al tener un "amigo" a quien contarle sus cosas, que a la vez se las cuente a otros (ustedes) y todos a su vez, en diferentes partes del mundo y en diferentes momentos, me ayuden a sentirme bien.


Para celebrarlo, he organizado un cambio de imagen; le corté el cabello y le pinté las uñas. Están todos invitados a traer regalos y sugerencias. Por cierto, me sorprende saber que en este aniversario ya estén a punto de cumplirse las 1000 visitas a este espacio... waoooo!!! qué emoción!

Gracias, nomemetoenlapolitica!

Y gracias a ustedes por ser los padrinos de este pequeño que apenas está gateando!

jueves, 4 de marzo de 2010

En el mundo hambriento y solo de los indigentes

(Está larguito, pero espero que tengan tiempo y les guste) Publicado en el diario La Verdad, 1/03/2010

La esperanza desaparecida sale de unos ojos grises legañosos. Sentado sobre un cartón sucio y roto, espera que alguien atienda a su llamado, saque un bolívar del bolsillo y se vaya con la satisfacción de haber ayudado a un indigente. Hacen 12 años que José Gabino, de 64, conoció las vicisitudes de pedir dinero en los alrededores de la Basílica Nuestra Señora de Chiquinquirá, en Maracaibo, estado Zulia.

Ya sus ojos arrugados no se abren con emoción al ver que alguien se acerca, pues ha perdido toda ilusión de salir del estado en que ha vivido durante tantos años. No espera mayor ayuda de nadie. “La cosa está difícil. No todo el mundo tiene para ayudarlo a uno”, reflexiona mientras se espanta las moscas que se paran en una llaga en su pierna derecha. “Desde hace 20 años tengo eso en la pierna. Me cayó espermicida dentro de las botas mientras estaba trabajando y cuando me di cuenta ya tenía la llaga”, explica mientras algún bondadoso le regala 5 bolívares y los guarda en su bolsillo. El potecito en sus manos sólo es para meter el sencillo.

No se queja de su situación, al menos tiene algo que hacer durante el día. “Aquí me entretengo, leo periódicos, hablo con la gente que se me acerca y hay gente que ora por mí”, comenta José al pasar una de las manos por su pelo blanco como la nieve.

Una vez al día, el sabor de la comida endulza sus labios. Una sopa transparente llena el estomago vacío del anciano, quien luce una contextura encorvada y sumamente flaca, al punto de que su piel se pega sin dolor a sus huesos.

Las manos sucias cuentan lo que ha reunido hasta las 11.00 de la mañana. “25 bolivitas”, sentencia con un rostro decepcionado. No hace mucho más que entre 30 y 40 bolívares fuertes diariamente.

Entre las 8.00 y 9.00 de la mañana transita mayor cantidad de gente por el lugar, pues a esa hora se dirigen a sus trabajos. Pocos o nadie se percata de los ancianos apostados en la acera. Algunos ofrecen traer algo cuando pasen de regreso, pero a veces para esquivarlos se van por la otra calle.

No importa si fueron dos o 10 hijos que pudo tener; ninguno se preocupa por José, por más estudios y antojos que les haya satisfecho. “Cuando uno se pone viejo, ya no sirve y los hijos se van lejos para que no los moleste con los achaques, ni pidiéndoles cobres”, sonríe irónicamente mostrando lo que quedan de sus dientes.

A diferencia de muchos, no duerme en el tieso acolchado de concreto. Desde hace años, vive alquilado en un rancho de latas, por el que le cobran mensualmente 100 bolívares fuertes. Ni siquiera él se ha podido salvar del robo y la inseguridad. “En cuatro años me han robado tres veces. Por eso ahora sólo tengo una hamaca y un radio con el que paso las noches. ¿Cómo hago para cuidar el ranchito si me la paso aquí todo el día?”, se pregunta sin dejar de sonar el potecito donde recolecta el dinero que le dan.

La belleza se acaba
La vida de Alfonso Alián estaba llena de viajes, distracciones y felicidad. Un día, un accidente con una gandola lo despojó de una de sus piernas. Desde entonces, su enemiga, la silla de ruedas, lo acompaña día y noche, aunque no quiera.

La cara del anciano de 75 años no refleja tristeza, al contrario, se ríe bastante, quizá por la ayuda de un amigo indispensable para lidiar con su vida: el alcohol rojizo que guarda en botellitas con ron y granadina. “Eso es para pasar el día. No le hago daño a nadie. Más bien me hace sentir mejor y así me olvido de los dolores”.

Más de ocho novias tuvo en sus buenos momentos, pero hoy se encuentra tan sólo como un espantapájaros. Sus ojos de cielo azul atraían a las chicas como si fuera un imán, mas sólo se enamoró de una carabobeña que lo dejó años después de tener dos hijos. “No he vuelto a saber más nada de ellos. Igual no me hacen falta. Las mujeres son malas y la familia lo que hace es chuparte el dinero que tienes”, reflexiona mientras tararea alguna canción, cuya letra sólo entiende su mente, su mundo.

No hay estadísticas
Blanca Sarmiento, de 74 años, también forma parte de ese grueso de la población que vive en las calles, del cual nadie conoce la cantidad que hay en el país o en el estado Zulia, ni siquiera el Instituto Nacional de Estadísticas en Venezuela (INE).

Luego de diagnosticarle y padecer los síntomas de la diabetes y un tumor cerebral, Blanca dejó su labor de enfermera, pues las piernas le dolían mucho para caminar tanto y su mente ya no retenía los nombres de los pacientes. Ahora la que necesitaba atención era ella. Sin embargo, la falta de comida la obligó a pedir dinero, recostada en la reja de la Basílica.

"Casi 70% de indigentes cae en esa situación por consumo de drogas. Un porcentaje menor por un mal negocio o pérdida de la familia, o son personas extraviadas por enfermedades como el Alzheimer, demencia o problemas mentales fuertes. La mayoría viene de extrema pobreza con bajos valores", asegura Yuoarary Carrizález, psicóloga.

Según estadísticas del primer trimestre de 2009 del INE, más de dos millones de venezolanos pertenecen a la situación de extrema pobreza en el país. De ese estrato, salen los potenciales indigentes de cada ciudad a buscar lo que no consiguieron en las neveras invisibles de sus hogares.

El sol se empieza a ocultar en la tarde de un jueves cualquiera, en el centro de Maracaibo. José guarda la limosna recolectada en sus bolsillos y se marcha lentamente con la resignación en sus espaldas. Blanca, por su parte, se acomoda con pereza entre las láminas de cartón a las que se aferra con tal fe como si fueran acolchados. Ambos se duermen con la esperanza de soñar en un mundo lleno de monedas y billetes de grandes denominaciones que les alivien un poco el hambre y el abandono que sufren día a día.

viernes, 19 de febrero de 2010

Bajón

Todos los días pienso en que este año lo comencé con muchas energías y ganas de hacer miles de cosas. Tenía muchos planes y me sentía realmente emocionada por todo lo que iba a vivir. Resulta increíble pero desde hace unas semanas para acá ha ocurrido un bajón en mi vida. No sé si el término sea correcto, pero es la única palabra que puedo usar para describir lo que ha ocurrido dentro de mí.
Han pasado muchas cosas estos días: muertes, relaciones que se acaban, metas que se alejan, inconformidad en mi trabajo, rabia, tristeza e incertidumbre en grandes cantidades.
No quiero sentirme así. No quiero estar mal ni triste. No quiero pasar los días sin ganas de levantarme. No quiero despertarme pensando que la vida apesta y que todas las cosas que se supone que uno debe vivir son aburridas y no valen la pena porque igual todos nos vamos a morir.
Necesito recobrar la esperanza, la fe y la ilusión, aunque no sé en qué. Cada día, mis pensamientos cambian más y más, y ya no soy ni en señas la muchacha ilusionista de antes. No soporto más cambios.

viernes, 12 de febrero de 2010

Jóvenes celebran su día dando lucha ante conflicto mundial

Con ánimo se despiertan para enfrentar el día a día. Su vigor los hace querer luchar por las injusticias y las violaciones de las libertades. La energía que los inunda les permite pasar horas bajo el sol o disfrutar toda una noche de rumbas y fiesta. A través de los años, la juventud ha demostrado que tiene el temple de pararse o caminar por horas con una pancarta y gritar consignas, con tal de defender sus derechos ante el mundo.
Representando al país, los jóvenes han dado la cara en diferentes hechos sociales, políticos y económicos que han afectado la estabilidad de los venezolanos durante toda su historia. Desde el 12 de febrero de 1814, junto a José Felix Ribas, en la Batalla de la Victoria, estudiantes de la Universidad Central de Venezuela (UCV) se enfrentaron a los españoles para defender la soberanía nacional, ante el deseo extranjero de invadir la ciudad de Caracas. Por ello, la Asamblea Constituyente de 1947 decretó esa fecha como Día de la Juventud en Venezuela.
Posteriormente, las luchas han estado encabezadas por los rostros variopintos de miles de jóvenes. Las manifestaciones de abril de 2002, la intentona golpista de 1992, los cierres de RCTV, la discriminación y el acoso a los perseguidos políticos, el racionamiento eléctrico, la devaluación del bolívar, la inseguridad, la búsqueda del respeto por la orientación sexual, y ahora intentando tomar puestos ante la Asamblea Nacional, para garantizar la representación de interés estudiantil.
Compromiso
Para Romer Rubio, consejero universitario de LUZ, hay que aprovechar los ánimos derivados de la situación política en el país para que los jóvenes salgan a luchar por sus derechos de ahora y del futuro.
“Ya tenemos tres años, desde el cierre de RCTV, en la calle. Hoy más que nunca el movimiento estudiantil está volcado en la reivindicación de sus derechos. Estamos conscientes de que Venezuela ya es diferente al de años atrás y los jóvenes más que nunca tenemos la responsabilidad de dar la lucha”, expresó Rubio.
Por su parte, Ramón Marín, representante estudiantil en la Comisión Electoral de LUZ, señaló que el joven de hoy debe ser un activista por excelencia, comprometido no sólo con el país sino con el mundo. “Los jóvenes debemos aprovechar nuestro ímpetu y fortaleza para salvar al mundo no sólo de los ataques políticos y económicos, sino de los problemas ecológicos y de salud”.
Afectados
La temática en las conversaciones cotidianas de la juventud ha cambiado. En antaño, los diálogos se enfocaban en el amor, los deportes, la familia y la moda. Hoy, los jóvenes hablan del problema económico y político que los afecta monetaria y emocionalmente.
“Al menos el tema del racionamiento eléctrico se cuela mucho en nuestras conversaciones. Siempre sale alguien echando un cuento de algo malo que le pasó mientras estaba sin luz y entonces se generan los problemas y las peleas entre nosotros porque tenemos diferentes opiniones”, comenta Laura Zambrano, estudiante de arquitectura en la Universidad del Zulia.





Mayoría en el mundo
En 1985, la Asamblea
General de las Naciones Unidas declaró que la población juvenil está comprendida
entre los 15 y 24 años de edad, haciendo una clasificación dentro de esta
categoría en la que se distinguen los adolescentes de 13 a 19 años y los adultos
jóvenes de 20 a 24 años.
La ONU estima que actualmente 18 por ciento de la
población global son jóvenes, aproximadamente mil millones, es decir que de cada
cinco personas, una es joven. Presumen que para el año 2025, la colectividad
juvenil disminuya a 15,4 por ciento.
En Venezuela, el Instituto Nacional de
Estadísticas (INE) registra en el 2010 un total de cinco millones 382 mil 256
jóvenes entre los estratos de 15 a 24 años, es decir, representan el 18,66 por
ciento del total de la población en el país.
Publicado en el diario la Verdad. Maracaibo, Zulia, Venezuela. 12/02/2010

jueves, 11 de febrero de 2010

Va desde mi corazón...

¡¡¡MALDECIDO SEAS, CÁNCER!!!
¿¿¿POR QUÉ NO TE MUERES TÚ Y DEJAS DE MATAR A TANTA GENTE!!!???
¡¡¡LE HARÍAS UN GRANDISÍMO FAVOR AL MUNDO!!!

domingo, 10 de enero de 2010

MUJER, despierta!

A veces observo cuánto todavía se les juzga a las mujeres por querer dejar de ser la boba que se deja aplastar por los hombres. Usualmente escucho frases pronunciadas por hombres como por ejemplo "esa debe ser una mujer", cuando se refieren a algún choque, cuando algún automóvil conduce lento o está mal estacionado.

No dejo de preguntarme por qué somos tan criticadas por el sexo masculino? Será que no podemos hacer otra cosa que cocinar, limpiar, lavar y cuidar a los hijos? Por qué desde antes, durante y después de Cristo se le daba tanta importancia al hombre y tan escasa a la mujer? Por qué todavía los hombres gozan de tantos privilegios y la mujer de tantas restricciones? Por qué es tan mal visto que una mujer no quiera casarse y quiera ser independiente, al punto de llamarla "tonta, ridícula y quedada"?

Hace unos días escuchaba indiscretamente una conversación ajena. Una señora comentaba que su sobrina se había escapado de la casa y la castigaba al decir que si se hubiese ido con su novio tal vez se lo perdonarían, pero sola no. Qué?

Es increíble que las mismas mujeres nos pongamos ese velo encima que solo puede destapar un hombre. No puedo olvidar las palabras de mi mamá cuando veíamos el apartamento que deseo para mi futuro. "Ojalá te consigas un esposo que te amueble toda la casa y te compre todo lo que tú quieras". Ah? No quise discutir con ella, pero en mi mente se armó una guerra. Mas o menos a cuenta de qué un hombre tiene que comprarme cosas? O sea, él me puede querer mucho, pero las cosas las puedo comprar yo... Y yo puedo tener un apartamento hecho por mí, pa' mi y solo conmigo. No creo que eso tenga que llamarse tonta independencia o feminismo. No! Eso es ser justo con el otro también!

Siempre he sido partidaria de que no es necesario vivir en guerra, ni que nadie se mate por ser superior que el otro. Creo que sanamente podremos habitar en este mundo si cada sexo se respeta sus espacios y su forma de ser.