lunes, 8 de junio de 2009

Libertad de expresión vs veracidad en medios venezolanos

Mientras una profesora me obligaba a tomar posición sobre lo que están por leer, yo sólo pensaba en mi blog y mi firme postura de no opinar. Así le respondí:

El tema de las amenazas contra la libertad de expresión surge cada vez que los medios no pueden hacer lo quieren con la información en Venezuela o cada vez que hay peligro de cerrar un medio de comunicación, como en este caso es Globovisión.
Es cierto que la libertad de expresión es un derecho de todos los ciudadanos del mundo y es algo que no debemos permitir que se nos limite. Pero siendo los periodistas y sus empresas ciudadanos de este mismo planeta ¿También le corresponde este derecho tan amplio e inalienable como a los demás?
Más que libertad de expresión creo que los medios reclaman libertad de opinión y si es así, cabe la misma pregunta ¿Pueden los medios opinar sobre algún tema de interés nacional?
Escudándose en que es un derecho, en que deben cumplir las funciones educativas y orientadoras o que es la línea editorial, los medios se dan luz verde para poder opinar y tomar posición sobre lo que les provoque.
En una ocasión Jairo Lugo, profesor de periodismo en la Universidad de Stirling en Escocia, aseguraba que los medios tienen derecho de mantener su línea editorial y las agendas informativas que ellos creyeran más apropiadas. Pero, ¿El hecho de que existan políticas editoriales que manejen la información como les parezca es suficiente para que debamos aceptar que cada uno nos cuente una realidad o una verdad de manera particular? Me resisto profundamente a ello, pues los ciudadanos tenemos más derecho aún de conocer los sucesos de la manera como efectivamente ocurrieron y no ver el cristal por el lado que me deje el medio.
En su texto “El desastre mediático”, Ignacio Ramonet reflexionaba: “El peligro en que estamos en este momento es que cuanta más información tengamos, menos libertad tendremos... porque la información ahora me confunde, me desorienta... hay tanta información no verificada, tanta ‘patraña’ como dice Pascual Serrano, que ya no sé qué pensar”.
Lo ideal sería, como explica Ramonet, que la verdad informativa sea aquella que aparezca igual en todos los medios; que digan que algo es verdad, aunque sea mentira, pues sólo en ese momento podrá hablarse de veracidad.
Desde mi perspectiva y concuerdo con María de la Luz Casas Pérez, en que gran parte del problema es que la información proviene de opiniones de personas determinadas, seleccionadas por el propio medio.
Sino fuera así, se explicarían casos como que existan titulares en los que haya más opinión que información. En una breve recopilación de datos y análisis de la situación de los medios venezolanos, pude obtener como por ejemplo: “Denuncian que PSUV oculta 15 artículos de la Ley Electoral” (El Nacional), “Ley Electoral afecta transparencia” (El Nacional), “Ley Electoral es un sismo de más de 6 en la escala de Richter” (El Nacional), Ley de Procesos Electorales es una ‘trampa’” (La Verdad); todos obtenidos de opiniones de opositores al gobierno venezolano. Nótese que ninguno explica de qué trata la Ley Electoral.
De igual forma, ocurre con los casos de los canales Globovisión y RCTV: “Exigen al gobierno devolver la señal a RCTV” (El Nacional), “RCTV alerta sobre otras formas de presión a los medios” (El Nacional), “Rechazan presiones a Globovisión” (El Nacional), “Alerta roja para los medios” (La Verdad), “La censura en los medios multiplica el eco entre los ciudadanos” (La Verdad), “El cierre de RCTV fue el primer golpe de libertad de expresión en Venezuela” (La Verdad), entre otros tantos.
Aquí la diferencia está en que algunas son opiniones de personas que rechazan al gobierno nacional y otras interpretaciones que hace el medio de la situación. No hay eufemismo que justifique lo que están haciendo. Eso no se llama libertad de expresión, ni de comunicación, ni de opinión; eso lleva por nombre una gran manipulación de la información.
Con todo esto, dejo clara mi posición una vez más con respecto a la actuación que debe tener un medio. Aún cuando tengo profesores que defienden la libertad en ellos, estoy completamente en desacuerdo con la actitud que tienen las empresas informativas venezolanas con las informaciones. No debemos opinar, si ejercemos los periodismos informativos e interpretativos. No debemos “orientar a las ciudadanos” –yo diría persuadir- mostrándoles una sólo lado de la moneda.
Aunque quién quita y hasta yo esté haciendo todo lo que aquí critico, por haber mostrado sólo ejemplos de aquellos diarios opositores al gobierno, pero eso no quiere decir jamás que el otro extremo no caiga en los mismos errores. Por estas razones, todos los medios, no únicamente prensa, sino radio y televisión, tienen la gran responsabilidad de haber llevado al país a esta disyuntiva tan complicada entre libertad y veracidad. Ellos son los causantes desde el mismo momento en que tomaron posición con respecto a la situación política-económica y social en Venezuela.
Dicho todo esto, creo que los medios no ofrecen información veraz de lo asuntos nacionales, principalmente, y tampoco sirven de guía a las personas para que crean o confíen en nosotros. Pero además, confío en que con el hecho y el poder de publicar y difundir información ya están ejerciendo su grandísima y extensa libertad.

2 comentarios:

  1. Concuerdo nuevamente contigo.
    En mi país hay un candidato presidencial de oposición que es dueño de un canal de televisión (Sebastián Piñera). En ese canal, en las noticias, muestran muchas noticias de delincuencia, creo yo, para aumentar la sensación de inseguridad en el país. Las personas que no son de Santiago (en Chile la mayoría de las noticias que se pasan por la tv son de Santiago) creen que es tal el nivel de delincuencia acá que se asombran de no haber sido asaltados cuando han visitado la ciudad, yo les digo "es que han visto mucho Piñera-visión" ¿No es obvio que el canal "oficial" de la oposición quiera manipular la visión actual del gobierno hacia una negativa con tal de acaparar votos? Al final siempre terminan hablando de las encuestas de seguridad ciudadana indicando que aumenta la inseguridad (la derecha siempre ataca al gobierno por el tema de la delincuencia)
    No digo que en Santiago no haya delincuencia, sólo digo que la gente está muy influenciada por los medios y no se da cuenta que exageran.
    Cabe destacar que sucede lo mismo con muchos temas másm ese sólo fue un ejemplo.
    Muy entretenido tu blog, te felicito!

    ResponderEliminar
  2. Exacto, estás muy en lo cierto, Natalia. Eso es lo que normalmente hacen las figuras políticas: desprestigiar al otro para ganar más votos. Lo que me parece increíble de tu comentario es que ese candidato se valga de su televisora para criticar el gobierno tan abiertamente, lo cual no debe ser, no sé cómo los periodistas se prestan para hacer esas cosas. Los medios, en el ejemplo que tu colocas, se están valiendo del poder que tienen para indicarles a las personas lo que deben pensar y por eso les crean miedo sobre Santiago y la supuesta inseguridad. Y yo que pensaba que eso sólo se daba en Venezuela.
    Interesantísimos tus comentarios. ¡¡Muchas gracias!!

    ResponderEliminar