domingo, 26 de abril de 2009

¿Cómo interpretar sin opinar?

Cada vez que me toca hacer un trabajo sobre política, entro en crisis. Esta vez es producto de una asignación de la universidad, en la que me piden hacer un análisis interpretativo del tratamiento informativo en La Verdad, Panorama y El Nacional en relación con la Ley de Descentralización y sus ramificaciones (entiéndase Antonio Ledezma, Jacqueline Farías, Manuel Rosales, etc).
Es allí cuando se me enreda en volatín en medio del poco de cables que yo misma he puesto entre el cielo de la política y mi calle. Es allí cuando me pregunto cómo explicar, por medio de qué palabras, mediante qué argumentos le hago ver al lector que La Verdad produjo más información sobre Manuel Rosales que del Puente Rafael Urdaneta o que El Nacional le dedicó mayor espacio al caso de Ledezma y Faría ¿Cómo justifico esas situaciones sin caer en opiniones y sin sentirme inmensamente culpable de tomar posición política?
Hay quienes dicen que debemos pegarnos a la verdad, no ser objetivos porque es casi imposible, sino tratar de ser lo más imparciales cuando nos toque interpretar cosas como éstas. Es cierto, eso trato, pero creo que finalmente terminaré ofreciendo una visión muy personal de por qué un periódico apoyó al gobierno y el otro a la oposición.
Esto no me ocurre cada vez que redacto un reportaje, porque sino me debería cambiar de carrera; debo reconocer que mi problema es con la política, será que la tengo agarrada con ella.
Si alguien puede mostrarme un espacio por donde volar mi papagayo, le estaré inmensamente agradecida.

1 comentario:

  1. Pienso que ya el solo hecho de expresar tu dilema abre paso a una posible solución. Lo digo porque muchas personas dicen ser imparciales y negar su marcada tendencia cuando realmente en nuestra realidad cuesta serlo. Como periodista buena que eres solo te recomiendo seguir la información de cerca y mostrarla tal cual como la has conseguido.
    Muchos la maquillan para que se adapte a su posicion personal, y es allí donde se mancha tan noble profesión. Saludos.

    ResponderEliminar