jueves, 12 de marzo de 2009

Rosa Nava: “No soy una experta en arte; sólo soy una espectadora”

Para dar inicio a la publicación de mis mejores trabajos, quise comenzar con esta entrevista de la que siento más orgullo de mí. Espero que la disfruten tanto como yo.



En el séptimo piso de un edifico, abre la puerta una señora de ojos hinchados y sonrisa fucsia, cabello con algunas mechas amarillas y rojas y da la bienvenida a su “humilde hogar”.
Incontables pinturas, esculturas y litografías cubren las paredes de su sala. Sobresalen obras de importantes artistas plásticos nacionales e internacionales y fotografías de personajes relevantes en su corazón como sus padres, hermanos, amigos, sobrinos y ahijados.
Cada uno de esos detalles guarda una historia diferente, pero son relatadas con igual emoción. No hace falta decir más nada para saber que está en la morada de Rosa Nava.
Una explicación muy orgullosa de las obras que llenan su casa prosigue el recorrido respectivo por los pasillos de su domicilio, mientras se disculpa por tener los ojos rojos, pues el día anterior le habían practicado un tratamiento del cual todavía padecía consecuencias y molestias.
El cargo de Secretaria de Cultura del estado Zulia no pudo estar mejor correspondido que por esta mujer fanática de las artes, música, academia, educación y el lenguaje. Rosa Nava sonríe mientras asegura que jamás habría pensado que su afición por ese mundo le serviría tanto.
- ¿Cuándo sintió que sería profesora?
- Desde pequeña yo era la maestra de mis hermanos, siendo la cuarta, y le explicaba a mis hermanos mayores (risas). Fue la mejor elección de mi vida. Soy educadora y seguiré siéndolo. De mi grupo, yo fui la única de mis amigos que no tuvo cargo al salir de graduada, porque fui vetada por la tendencia política de mi padre, sin haber votado una sola vez en mi vida. Comencé dando clase de Biología de quinto año, Química de cuarto año y Puericultura de tercero en San Vicente de Paúl, en donde fui por primera vez madrina de un curso de grado, a pesar de que tuve sólo tres meses dando clase. Además de estudiante, fui preparadora de muchas materias en la universidad, y con eso me ayudaba.
-¿Cuándo nació su gusto por la música?
- Tanto en primaria como en secundaria, participé en el orfeón de mi colegio. Pero yo creo que fue gracias a mi padre, porque a él le gustaba mucho la música, en el especial los tangos y cantaba bellísimo. De hecho, cuando nosotras le pedíamos que nos hiciera un dictado, en lugar de leernos un libro, nos cantaba un tango. Esa fue una estrategia muy adecuada que utilizó papá para enseñarnos y yo la recomiendo porque además de que uno aprende te deja marcado. Él decía ‘sino hay que comer, ponga música; sino hay para pagar la luz, escuche música’. Así fui creciendo con la música. He tenido el honor de cantar con excelentes artistas y compositores. En un viaje a Cuba, yo estaba buscando un lugar donde se tocara la nueva trova cubana y allí estaban tocando la vieja, y un viejito se me acercó con una guitarra a pedirme que si podía cantar con él la “Gloria eres tú” y al terminar me dijo que era el compositor, yo me iba a morir, me iba a dar un ataque, era el mismo César Portillo de la Cruz.


Conociendo la diversidad cultural
De cada viaje que ha realizado, tiene miles de fotos, libros e historias, cada una mejor que la otra. En todos los países, observa, detalla y aprende las diferencias y diversidades que existen entre las personas de un mismo mundo. Cree que es sumamente importante viajar pues así la gente aprende a amar y respetar lo que tienen los demás y lo propio.
- ¿Desde cuándo se propuso viajar todos los años?
- Creo que comenzó cuando era niña y en las noches conversaba con mi hermana, Carmen, que cuando nos graduáramos nos iríamos de viaje, pero ella me echó una broma porque cuando se graduó de médico a la semana se casó. Pero yo no, yo me gradué, comencé a trabajar en la universidad y en vacaciones me fui de viaje, y así lo sigo haciendo cada agosto.
- ¿Qué visita en cada país?
- Primero agarro un libro de guía de la ciudad, me siento y planifico para que no quede nada por fuera. En cada país, visito los museos y las iglesias, soy muy tradicional en ese sentido.
- ¿Cuál es el preferido?
- Siempre digo que Praga, Madrid, Roma, París y Alemania son extraordinarios.
- ¿Y cuáles le faltan por conocer?
- Tengo pendiente ir a Egipto, por sus pirámides; Brasil por sus carnavales, deseo muchísimo ir a un carnaval brasileño; Chile, Costa Rica, Puerto Rico, Filipinas, China, Japón y muchos otros.



Tantos viajes como edad
A sus 57 años, ha viajado a gran cantidad de países y de cada uno guarda una interesante historia. “He visitado de Europa: Ámsterdam, Italia, Francia, Inglaterra, Escocia, Irlanda, Suiza, Austria, Finlandia, Suecia, Noruega, Dinamarca, Rusia, Marruecos, Hungría, Eslovenia, Eslovaquia, República Checa y su capital, Praga, es la más hermosa de todas; De América, conozco EE.UU, Canadá, Cuba, México, Panamá, Argentina, Colombia, Chile. Uno de mis más grandes orgullos fue cuando fui al Vaticano y estuve en una misa del Papa Juan Pablo II en la catedral de San Pedro. Imagínate, que todas las fotos que le tomé salen movidas porque yo estaba temblando (risas), también lo conocí cuando vino a Venezuela”, confiesa Rosa Nava, con miedo a que la tilden de engreída.


Grandes amores
En su biblioteca, además de tener incontables libros de países y ciudades, de música, novelas, de ciencia y química, guarda un texto biográfico de Ricky Martin, que se lo regalaron sus hermanas. Riéndose, revela que él es su gran amor y en el carro tiene todos sus CD’s.
-¿Si le dijera que contara a sus amigos con los dedos de las manos, le sobrarían dedos?
- Ufff, no, más bien me faltarían dedos; tengo muchos amigos. Empezando porque mis mejores amigos son mis nueve hermanos.
- ¿Y quién es su hermano favorito?
- Yo a todos los veo y quiero por igual. Yo creo que más bien yo soy la favorita de ellos.
- ¿Cuántos novios ha tenido?
- (risas) Muchos, bueno, ni tantos, en comparación con las muchachas de ahora que cambian de novio como cambiar de no se qué. Pero tuve varios amores, de despecho y todo. En realidad, a mi me gusta estar enamorada.
- ¿Y cree en el amor?
- Si, por supuesto. Pero también me gusta que me respeten, no me gusta que el tipo me responda feo, ni me grite, ni que me embarque. Y sabes, cuando uno dice eso del respeto pareciera como decir cualquier cosa, como un lugar vacío, pero para mí no es así. Yo tuve un novio que me gritó una vez, y le dije ‘no mijo, si esto va a hacer así, vamos a terminar de una vez’. No hay que dejar que lo irrespeten a uno, ni que se burlen de lo que uno dice, ni que le prohíban cosas.
-¿Qué piensa del matrimonio?
- Que es un mal necesario (risas). Yo creo que es importante, porque permite la consolidación de la familia. Ahora, no creo que sea la única forma de vida. Yo me siento feliz con lo que he hecho y estoy agradecida con Dios. No me casé porque simplemente no llegó el indicado, el príncipe azul.
- ¿Y los hijos?
- Me hubiera encantado tener muchos hijos, pero cuando quise tenerlos ya tenía 40 años y me di cuenta de que ya había pasado el momento. Cuando me da una baja de niños, busco un sobrino de los 25 que me han dado mis hermanos y resuelvo, así es mejor porque no cargo con esa responsabilidad tan grande (risas).
- ¿Entonces, en qué gasta el sueldo Rosa Nava?
- (risas) Nunca me habían hecho esa pregunta. Yo gasto mi sueldo como todos los venezolanos, en comida, pago mis servicios, el carro. Claro, una gran parte la dedico a los viajes, a los cuadros, a la ropa, zapatos y prendas, a la peluquería, como toda mujer coqueta.




Dedicación extrema
Su infaltable y envidiable trayectoria académica la cuenta con más orgullo y recelo que cualquier otra cosa. Antes de comenzar, le pide a la señora que limpia que le sirva un marroncito y a la entrevistadora un juguito con bastante hielo.
En 1973, se graduó de Licenciada en Educación, mención Ciencias Biológicas. Meses después, concursó y entró en la Facultad Experimental de Ciencias, para dar clases de Química. Sus compañeros la escogieron como Coordinadora del Laboratorio de Ciencias. Luego, se fue a estudiar Tecnología en Alimentos en la Universidad de Boloña, un año y medio, lo que no sólo le dio la formación, sino que tuvo la suerte de que en el proyecto en el que trabajó ganara una patente. Asimismo, al volver en 1992, la nombraron Directora Docente de la Universidad del Zulia.
- ¿Qué la incentivó a lanzarse de candidata a la Secretaría de la Universidad del Zulia?
- Yo me jubilé en el año 1999, me fui a Houston un año y cuando regresé mis amigos me propusieron que me lanzara a la Secretaría, pues como había sido Directora Docente, ya conocía el sistema anterior y la gente tenía una buena visión de mi gestión. Además, conocía el reglamento estudiantil y la administración. De verdad me gustaba la idea, tenía muchas ganas.
- ¿Por qué quiso continuar como vicerrectora?
- Mis amigos y compañeros de gestión insistieron en que luchara por el Vicerrectorado, pero yo les decía que no sabía lo que pensaba la gente de mí y de lo que habíamos hecho. Propuse que hiciéramos una encuesta y efectivamente la gente estaba muy contenta y por eso decidí continuar. En el vicerrectorado, hicimos una revolución académica, en el buen sentido de la palabra (risas). Se incorporaron 300 profesores a estudiar doctorados con otras universidades del exterior, y nosotros traíamos a los profesores de afuera a que dictaran las clases a los profesores de aquí, dime tú, qué universidad hace eso. También, alcanzamos la política editorial, en la que editamos 160 libros en dos años, que es para que todos los universitarios nos sintamos orgullosos.
- ¿Qué piensa de haber perdido la rectoría de LUZ?
- No me siento derrotada. Yo quiero ser rectora de LUZ y lo digo en presente porque tengo un concepto de universidad que yo creo que es perfecto. Lo sometí a votación del electorado y un 40 y algo por ciento sí lo aprobó. Al día siguiente de las elecciones, llegué muy temprano al edificio, a compartir con la gente que había trabajado conmigo, a darles las gracias y a aconsejarlos; les dije que a las nuevas autoridades las trataran con igual o más respeto que a mí, y que las ayudaran. La gente que trabajó para mí fue muy generosa, me prodigaron un amor infinito y me hicieron sentir muy feliz, a pesar de los problemas, de las dificultades, de tanto escollo.
- Pero, ¿Será que las personas de LUZ no estaban preparadas para su propuesta?
- Es probable, es probable que la mayoría no entendió cabalmente mi propuesta. Es probable que yo sea muy romántica, quizá debí haberle añadido más pragmática, porque yo me centré en la propuesta académica de la universidad, hacia dónde quería que fuera.
- ¿Qué piensa de su nuevo cargo?
- Ahora que estoy en el cargo de Secretaria de Cultura, me río y digo ‘Dios, qué cosas tiene la vida’. Pienso que será una consecuencia de todo lo que he hecho en mi vida. Como puedes ver me encanta el arte, no me considero una experta, sólo soy una espectadora; soy fanática de las pinturas y el surrealismo. Quizá, todo el conocimiento que he adquirido en este mundo, sólo porque me gusta, es lo que me ha llevado a desempeñar y disfrutar este cargo.
- ¿Qué le diría al personal de LUZ que en ciertos momentos dice “extraño a Rosa Nava”?
- (risas) Les diría que sigan trabajando, que sigan luchando, porque yo creo que la gente que dice eso actúa de manera parecida a como yo lo hago, así que hagan lo que yo haría en determinadas situaciones.

Tapices para pared
Contar las pinturas que adornan las paredes del hogar de Rosa Nava sería un sacrificio. Hay en la sala, en la cocina, en el comedor, en los cuartos, en el estudio, en los baños y hasta guardados por falta de espacio; los hay de diferentes tamaños, colores y tendencias, incluso, algunos con dedicatorias. “En los cuadros, busco alegría, emoción, que me digan algo, que me transmitan cosas positivas. Me he propuesto comprar un cuadro y un anillo cada año”. Algunos de los artistas plásticos que figuran en su casa son:
Salvador Galí
José Gotopo
Pablo Sarcos
Henry Bermúdez
Luis Homes
Enmanuel Luna
Elvis Rosendo
Juan Mendoza
Lucía Antillano
Jesús Soto
Gabriel Bracho
Francisco Bellorín

2 comentarios:

  1. Hola Marisselita! me encanta que hagas un blog porque no he tenido oportunidad de leerte =).

    Me gustó mucho tu entrevista a Rosa Nava, me parece que está muy bien redactada y las preguntas son multifacéticas aunque yo le hubiese agregado más sobre su visión de la universidad y las transformaciones que necesita.

    Este mes cumplimos un año de nuestro viaje! Como pasa el tiempo, ojalá te vea pronto! Saludos ^^

    Mariana

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  2. Holaaa mari!! no sabes el gusto que me da saber de tí y que leiste la entrevista! qué bueno!
    Si, quizá me faltó colocar más sobre la univ. Tendré que hacer una segunda parte, jejeje!
    Imagino que ya te graduaste, cierto? creo que la mejor celebración para tu grado es un viaje igual, hay que planificarlo!!!!
    Estamos en contacto! Un abrazo!

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