martes, 29 de diciembre de 2009

Para esta navidad y año nuevo, deseo para tí...


...muchos momentos felices, risas, abrazos, una amistad durarera, una buena cena que incluya el pan de jamón y una exquisita hallaca... El trabajo que te guste, la realización del deseo que tanto has anhelado... mucha salud, prosperidad, éxitos... un aumento de sueldo o en su defecto un grueso aguinaldo... que bailes y que cantes "como si nadie te estuviese mirando"... que sigas soñando... pero sobretodo que sigas formando parte de este hermoso y deteriorado mundo en el que vivimos para que continúes llenándolo de eso que sólo tú puedes dar...!

¡¡¡Feliz navidad y feliz año nuevo!!!

martes, 1 de diciembre de 2009

Mi amiga, la luz

Este artículo lo escribí hace más de un año, cuando, al igual que ahora, el servicio eléctrico se interrumpía a cada instante en Venezuela, con la diferencia de que antes era más novedoso. Por eso, creo que aún tiene pertinencia.

Eran las 3.59 de la tarde cuando todos los aparatos eléctricos se apagaron de repente. La primera pregunta "¿Qué pasó? La peor respuesta "Se fue la luz".

Luego se vinieron muchas otras preguntas a mi mente, pero incontables no tenían respuesta.

Me levanté de la cama pensando "¿Y qué hago ahora?" Consulté con mi familia sobre lo que estaba pasando y todos llegaron a la misma conclusión: El servicio eléctrico se había interrumpido, quién sabe por qué razón y por cuánto tiempo.

Intentando pensar que no había pasado nada, me bañé y vestí dispuesta a salir de la casa, pues tenía clase a las cinco de la tarde, pero una llamada me detuvo. Era un amigo informándome que no habría actividades académicas en la universidad porque los profesores y directores de escuela habían acordado no dar clases a la luz de la luna. De verdad no supe si alegrarme u ostinarme, porque ya estaba con los libros y las llaves en la mano para salir y sin ninguna alternativa en puerta.

"Ni modo, me tendré que quedar aquí sin hacer nada", pensé y fue en ese momento cuando, como dicen los mexicanos, me cayó el 20. Entendí que sin luz la vida se paraliza, no hay nada que hacer. ¡Cuán dependiente somos de la electricidad!

No estaban tan equivocados los creadores de la propaganda de la Electricidad de Caracas cuando decían "...le damos luz a tu vida", pues sinceramente la vida no es vida sin luz eléctrica.

No podemos ver televisión, considerando que en eso se nos va gran parte del día, ya por ahí estamos fritos; si quiero cocinar, no puedo porque ¿adivinen? la cocina es eléctrica, así que hasta que no vuelva la luz puedo morir de hambre. Como vi que tenía tiempo libre, me dispuse a clasificar una ropa sucia para lavarla, pero fue tan desepcionante encontrarme frente a la lavadora y entender una vez más que sin luz no soy nadie.

"¿Qué hago?", volví a pensar; ya estaba cayendo en la desesperación. No hacer nada es fastidoso e inquietante. Lo único práctico que podía hacer era quedarme inmóvil, ya que si empezaba a sudar era muy probable que se rompieran los lazos con mi gran amiga, la luz.

Mientras pasaban las horas, me refugié en un libro, con el que de vez en cuando me soplaba, hasta que llegó la noche y no pude forzar más la vista. Conversar con mi familia fue la otra opción y recurrir a las velitas de cumpleaños que quedaban por allí, a la luz del celular y al resplandor de la luna que se dejaba ver por ratos, pues para colmo el cielo estaba nublado.

Quizá si no fuese por la luz eléctrica tendríamos más tiempo para compartir, intercambiar ideas, leer, relajarnos, pensar... en fin, para vivir más tranquilos. Sin embargo, mi amiga es como la chispa de adrenalina que nos mueve todos los días a su alrededor y como la droga que nos hace dependientes a ella, pero que desgraciadamente necesitamos para vivir.

jueves, 19 de noviembre de 2009

¿Cambiando para bien o para mal?

En estos últimos meses, he estado consciente de los cambios que se han dado en mi vida y no sé cómo, por qué, cuándo, ni para qué. Lo cierto es que yo siento que no he hecho nada intencionalmente para buscarlo, mas sí lo he encontrado.

Creo que todo vino con mi graduación de periodista. Cuatro años que se me pasaron volando y ya ni recuerdo mi primer día de clase. No sé si me reí o si sufrí; no estoy segura si fue la mejor etapa de mi vida, como dicen muchos; no sé si me quedaron amigos; no sé si tengo algún recuerdo que valga la pena contar a mis nietos.

Hace unos días fui hasta mi universidad y me impresionaba ver lo diferente que ya soy a los estudiantes de ahorita: me visto más formal (aunque nunca me gustó andar en gomas), me maquillo, me seco el cabello, pero además, me expreso diferente, tengo más léxico y me encanta hablar del periodismo y sus conflictos. Hoy me siento tan extraña que opaca la felicidad de mi logro.

Es increíble cómo pasan los años sin que te des cuenta y aunque muchas personas te digan que debes vivir al máximo cada día, parece que los viví con más pereza. Es impresionante cómo de un día para el otro cambia mi vida simplemente porque soy profesional. Mis pensamientos no son los mismos de hace siete o diez años, ni mis metas, ni mis ideas y no puedo definirlas como mejores o peores, simplemente no son iguales.

"¿Será doctor, que esto me pasa sólo a mí o a todo el mundo?", no sé si la respuesta la tendrá Freud o Arjona, pero creo que no hay nadie que salve de este absurdo.

domingo, 25 de octubre de 2009

Arjona en las venas

Si alguien me preguntara cuál es la mejor canción de Ricardo Arjona, sé que me quedaría en blanco. Sin embargo, "Amarte a tí" la recomendaría luego de pensar un minuto para aquellos momentos cuando quieras cortarte las venas. A mí me ha hecho querer buscar la cuchilla, pero no lo he logrado nunca.
video

viernes, 16 de octubre de 2009

Monotonía en cola

¿Qué pensará la gente cuando va de regreso a su casa, después de un día full de trabajo? Ayer cuando hacía exactamente lo mismo, me dio por imaginarme o simplemente observar lo que las personas, que se encontraban a mi alrededor, iban haciendo o pensando mientras transitábamos en una cola interminable.
Los autos que pasaban a un lado mostraban una imagen común: el esposo y la esposa compartiendo lo que habían hecho en el día, quizá peleando porque él no pagó la tarjeta de crédito, regañando a los hijos que se iban golpeando en el puesto de atrás, o simplemente callados mirando cada uno hacia su lado de la ventana, pensando en que no querían estar allí.
En otros casos, era una mujer sola manejando en plena cola, escuchando música sola, hablando sola, disfrutando u odiando su soledad, y pensé: "¿Es eso lo que ha traído la tan anhelada independencia femenina?"
Nadie o pocos reían, quizá por el cansancio, por la cola o por la rutina.
Dentro del autobús, la situación no era tan diferente, pues aunque todos compartíamos el medio de transporte, sólo dos o tres conversaban entre sí; el resto íbamos sumidos en nuestros pensamientos.
Una adolescente le confesaba a su amigo que se había peleado con su novio porque su hermana la amenazó con contárselo a su mamá. Una chica sonreía con picardía, así como cuando uno recibe un primer beso, una declaración de amor. Un par de hombres cargados de unos bolsos en los que aparentemente llevaban la comida del día y herramientas de construcción, escuchaban el vallenato que provenía del teléfono de uno de ellos. Una mujer tenía cara de fastidio como si aquello que le toca hacer día a día no es lo que realmente le gusta. Y un señor leía algún periódico de ayer.
Sin darnos cuenta creo que éste es el momento cuando pudiéramos pensar en lo que aprendemos cada día, hacer planes, recordar momentos agradables, pero nos limitamos a hacer las cosas siempre iguales, parecidas a ayer. Será que nos gusta la rutina o que ella nos atrapa en el camino de la vida. Será que es mejor y más fácil vivir lo mismo todos los días que plantearnos una vida diferente cada día.
Fotografía cargada el 11 de septiembre, 2009 por J. Luis López, en Flickr.

jueves, 1 de octubre de 2009

Minivinotinto

Así como critico los comerciales mal hechos y con frases lingüísticamente fuera de lo correcto, debo aceptar que hay algunas en que se las comen, tanto por el mensaje como por la producción.
Éste es el caso de la propaganda que lanzó la compañía Directv en relación con la clasificación del equipo de fútbol de Venezuela al mundial sub 20 y sinceramente debo decir que les quedó buenísima, tanto por el incentivo que le da el papá al niñito, como por la expresión del pequeño gritando gol. Cada vez que la veo me siento tan venezolana que se me llenan los ojos de lágrimas.
Bravo por la selección. Ojalá logren hacer la mejor actuación y sobretodo, que aprendan y se traigan grandes experiencias.
Aquí les dejo el video (deben bajar hasta el final y hacer click donde dice "minivinotinto", en la imagen del niño).

viernes, 25 de septiembre de 2009

Meditando, trasladando

Sentí cómo mi cuerpo se iba elevando lentamente. Una media vuelta, dos vueltas completas, horizontal, vertical. Yo, en un intento por evitar esa sensación, no dejaba de pensar en que quería que terminará y de vez en cuando medio abría los ojos para recordar que estaba acostada en la cama de un consultorio. No estaba drogada; fue mi primera meditación.

Mientras la voz del cd me decía que me relajara, yo luchaba por no hacerlo, no sé ciertamente por qué, pero a juzgar por esa sensación de desprendimiento creo que sí lo logré.

Esa voz de mujer me decía que me iba a encontrar con mi ángel de la guarda y así lo sentí, mas no lo vi, no pude definir su rostro.

Al final de la meditación, ella me sugería sentirme feliz, en paz y en tranquilidad. Sin embargo, dentro de mí sentí mucha tristeza, quise llorar, llorar por mucho rato, hasta sacar todo lo que ha dejado una huella negativa en mi vida, lo que ha sellado mi corazón, la ausencia, las distancias, los engaños, la lástima.

Cualquiera diría que he tenido una vida horrorosa y no ha sido así, no la considero, pero sí ha habido ciertos episodios que todavía no he podido descifrar el contenido de la moraleja ni saber de qué manera me pueden enseñar a ser mejor.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Tan cerca y tan lejos

No sé si sea por cosas del destino, pero hoy descubrí algo que se llama "Angeloterapia". La doctora que me atendió leyó unas cartas en las que describía mi situación actual, que debo confesar acertó una gran cantidad de cosas sin que yo le dijera nada.

Nada de eso me extrañó, pues desde hace tiempo sabía algo de la metafísica y el feng shui. Lo que sí me asombró fue que una vez más verifico la conexión que sigo teniendo con mi papá, aún después de 10 años de su fallecimiento.

Según me contó la doctora, cada quien de acuerdo con su signo y fecha de nacimiento tiene un arcángel -Miguel, Uriel, Gabriel, Chamuel, Rafael- y resulta que el mío es nada más y nada menos que el último, el nombre de mi papá.

No hice más que estallar en un llanto, no sé si de felicidad o tristeza, de saber que a pesar de que no está físicamente conmigo, aún sigue aquí, pendiente de mí, cuidándome.

Apenas estoy comenzando en esto de la "Angeloterapia" así que desconozco muchas cosas y mientras las descubro, les seguiré relatando.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Sifrinas mal habladas

En este arranque mío por criticar los comerciales de televisión, me cayó como anillo al dedo la publicidad de las sandalias Sifrina's y Sifrinita's, pues las dos últimas han sido una peor que la otra, no sólo en su contenido sino en la construcción del mensaje.

La edición anterior trataba de que las actrices, Norkys Batista y otras niñas, descubren las sandalias que aparecen en medio de un supuesto ensayo de orquesta sinfónica, así lo expone el ambiente. Ellas, vestidas en esmoquin negro, con batuta en mano y otros instrumentos, demuestran una actitud aburrida en pleno ensayo hasta que aparecen las sandalias y la felicidad las invade. Todo esto hace pensar que el mensaje de esta propaganda consiste en que la música clásica puede ser fastidiosa, justo ahora cuando en Venezuela, el Sistema de Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles ha tomado tanto auge gracias a la creatividad, innovación y disciplina de sus integrantes lo que no se traduce más que en orgullo para el país. Qué poco valor se le da en esta publicidad.

Pero la cosa empeoró cuando se les ocurrió la idea de incluir diálogos o mejor dicho, frases pronunciadas por las modelos y que están un poco erradas en la construcción de la oración. El parlamento de Norkys Batista dice más o menos así: "Me las dejas bien bellas porque voy un momentico al lado" y me pregunto yo ¿Por qué el hecho de que ella vaya "al lado" tiene que ser la justificación o causa para que las dejen "bonitas"? Por favor, presten atención a lo que dicen, pues si tan sólo cambiaran el "porque" por un "mientras", todo quedaría perfecto. Yo recomendaría que si nos les importa el mensaje, entonces sigan haciendo los comerciales sin que las "sifrinas" tengan que pronunciar palabra alguna.

Cualquiera diría que esto es una tontería, pero no olvidemos que los medios son educativos y deben, por obligación, cuidar el vocabulario de sus televidentes y preservar la cultura de los venezolanos.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

¿El champú con sexo?

No entiendo que está pasando últimamente en los comerciales publicitarios que transmiten en la televisoras venezolanas, pues al menos la marca Every Night está relacionando el mensaje de la campaña publicitaria con el sexo. Para muestra, compruébenlo ustedes:
- La publicidad de Every Night gel dice algo así:
"Chamo, nada como tenerlo parado toda la noche -mientras se toca el cabello-... sin dejar evidencia... coroné, coroné... ella me lo tocaba, me lo acariciaba y nunca se bajó... para eso lo tengo, no? para usarlo".

- Every Night acondicionador va más o menos por el mismo tono:
"Cuando llegue a mi casa, llenaré la bañera y lo consentiré poco a poco... para darle tiempo... y mi esposo tendrá que esperar un poco...".

Yo sólo me pregunto, ¿Será que las personas cuando piensen en sexo les provocará lavarse el cabello o cuando se laven el cabello querrán tener relaciones? No comprendo por qué el mensaje tiene que ir en ese tono, no veo el por qué de la relación.
Lo peor es que a pesar de que en Venezuela tenemos una ley que regula la transmisión de ese tipo de contenidos a determinadas horas, a las televisoras no les importa ni medio que un niño pueda ver o escuchar ese mensaje.
Invito a los creadores de esos comerciales a que no sean tan primitivos, ni tan "originales", pues a parte de que son súper vulgares, no benefician en nada a sus clientes.
Aquí tienen el primero de ellos:

sábado, 29 de agosto de 2009

Propagandeando

Desde pequeña cada vez que escuchaba la música de la propaganda que me gustaba, salía corriendo de donde estuviera y me paraba frente al televisor a bailar al son de la publicidad.
Aún sigo bailándolas y cantándolas, pero he agregado una nueva actividad: ahora las critico. Los cómico es que lo hago sin saber absolutamente nada de cómo hacer una propaganda, como dice uno de mis profesores, lo hago como "mera espectadora" y eso es como que mejor y más cómodo.
En Periodismo Impreso, poco nos hablan de la publicidad, excepto que de sus costos se mantienen los periódicos, canales de televisión y emisoras de radio.
Pero no sólo sirven para eso, una propaganda tiene como fin principal ofrecer un producto o un servicio y no sé por qué, pero en mí siempre han generado muchísima curiosidad y ahora que he aprendido un poco de lingüística, me interesan más la construcción del mensaje y el contenido, en general.
Así que los próximos post a publicar voy a dedicarlos a "analizar" desde mi visión de lectora, oyente o espectadora las publicidades que se dan en Venezuela. ¡¡¡Espérenlos!!!

sábado, 22 de agosto de 2009

90 minutos diarios, por un soldado verde (y III)

La segunda es la vencida

Diez meses después de aquella negativa, llegó el nuevo proceso de alistamiento militar y el martes 30 de mayo de 2006, se levantó de su cama, a las 7 y 30 de la mañana, con unas ganas inmensas de llegar a la Barraca.

Narra Rafael que cuando llegó, el Teniente González, que se encontraba en la puerta, le dijo que la vida militar era difícil y que no creyera que con esos lentecitos (de sol) podría entrar allí. Él le respondió: “Yo sé que esto es difícil, pero es mi sueño y lucharé por conseguirlo”. Ante esta respuesta, el Teniente le indicó a dónde debía dirigirse y que luego de terminar el proceso se iría con él a su cuartel.

Los exámenes y la entrevista resultaron un éxito y a las dos de la tarde se dirigía, junto a seis jóvenes más, a la 11va División de Infantería, ubicada en la Av. Universidad, lleno de satisfacción y orgullo.

Hoy, cada vez que el reloj marca las 4 y 30 de la madrugada, Rafael abre sus ojos en una cama cualquiera y en un cuarto donde duermen 30 muchachos, aproximadamente. Se levanta rápido con la cuenta regresiva de un cabo. Se coloca su gorra, sus botas negras y su uniforme verde, muy parecido a aquel soldadito que un día le regalaron.

domingo, 16 de agosto de 2009

90 minutos diarios, por un soldado verde (II)

“No fue una derrota”

Al llegar ese día al lugar donde se alistan los futuros soldados, conocido como la Barraca en el estado Zulia, a las 9 y 40 de la mañana, ya se encontraba un grupo de jóvenes bastante numeroso, quienes también aspiraban a entrar en el Ejército, unos por problemas de conducta, otros por razones económicas, otros por no tener otra alternativa mejor, pero muy pocos por vocación.
Cuando al fin atendieron a Rafael, le hicieron varias preguntas personales, muchas referentes a su núcleo familiar, y el respectivo examen médico, en el cual le encontraron elevadas cifras tensionales, muy poco comunes en jóvenes de su edad. El médico, al darse cuenta de esa situación, lo llevó a un cuarto aparte y le dijo, sin compasión alguna, que con esos factores de riesgo cardiovasculares y 20 kilos demás no podía entrar al Ejército.
Rafael no aceptaría una derrota tan fácil y su viaje de regreso fue una incesante búsqueda de soluciones. Al llegar a su casa y contarle a su familia lo sucedido, rápidamente le fueron practicados unos exámenes de laboratorio que mostraron alteraciones en sus niveles de colesterol, triglicéridos, ácido úrico y pruebas hepáticas, que confirmaron la sentencia de aquel médico. A pesar de que su cuerpo no se sentía enfermo, buscó la manera de mejorar esos resultados.

El plan

Luego de un par de meses emprendió el reto. Sin comentarle nada a nadie, para no levantar malos comentarios, planeó que los primeros dos meses fueran de preparación mental. “Tenía que hacerme entender que no podía comer en exageración y mucho menos ingerir comidas altas en carbohidratos y grasas”, recuerda con dolor. Y los siguientes meses fueran de preparación física.
Todos los días, a las seis de la tarde, salía trotando de su casa y regresaba 90 minutos después empapado de sudor, pero trotando. En la plaza Concordia, realizaba con entereza tres series de 25 abdominales, de flexiones y de paracaídas, y le daba varias vueltas al lugar durante media hora. Primero, trotaba diez minutos y luego hacía una serie de cada ejercicio, los cuales producían un intenso dolor en el abdomen y en las pantorrillas pero él continuaba, obligándose a no pensar en nada. Repetía esta rutina tres veces más intercalando los ejercicios y el trote.
Un día, podando la grama del patio de su casa, se cortó parte de la uña y piel del dedo pulgar del pie derecho. No obstante, Rafael no doblegaría su ímpetu y al igual que los días anteriores, se colocó sus botas marrones bastante desgastadas, sus tres franelas y su short, y salió trotando sin manifestar dolor alguno, “aunque cada vez que pisaba con el derecho, iba al cielo y venía”, según relata. Fue de esta manera como logró adelgazar 20 kilos en seis meses y luego de un chequeo médico, la tensión y los demás niveles llegaron a la normalidad.

sábado, 8 de agosto de 2009

90 minutos diarios, por un soldado verde (I)

Ni mil barreras en el camino hicieron que Rafael Villalobos sintiera que su sueño estaba perdido y mucho menos desistiera en conseguirlo.

Eran las siete de la mañana de un jueves de 2005, cuando este joven de 23 años abrió sus ojos, y al darse cuenta de que aún se encontraba en su cuarto, un sentimiento de rabia lo levantó de la cama.
Desde hacía algunos meses estaba viviendo días tristes y engorrosos, pues había muerto su gran amigo: Rabito, un pastor alemán enrazado con coli muy obediente y cariñoso, que todavía tiene gran importancia en su vida, ya que su padre se lo regaló meses antes de morir.
Además, un título de Técnico Superior en Hidrocarburos no le estaba sirviendo, pues las 30 planillas que introdujo en distintas empresas petroleras no habían dado resultado positivo.
Toda esa situación le hacía recordar un sueño tantas veces pospuesto: ser parte del Ejército Venezolano. “No quería estar en la casa y era la oportunidad perfecta para cumplir mi sueño. Me lo debía a mí mismo”, afirma Rafael buscando una salida a su encierro.
Cuenta este Técnico que la primera vez que sintió atracción por la milicia fue a los diez años, cuando sus padrinos le regalaron un soldadito verde oliva, con casco, que se arrastraba y disparaba. “No fueron los disparos lo que me llamó la atención; entendí que no era para matar gente, sino para defenderla”, dice con entusiasmo.
Luego de esto, cada vez que transmitían un desfile militar por la televisión, él se detenía con admiración a observarlo, imaginándose allí como un soldado más, honrando a la bandera, a Simón Bolívar.
La tristeza por la pérdida de su perro y el desempleo fueron los factores que impulsaron a Rafael a dictar una sentencia definitiva aquel jueves 25 de agosto, sin tomar en cuenta que sus 123 kilos y 1,90 de estatura serían un impedimento.

miércoles, 29 de julio de 2009

Mi sueño y mi desvelo por una noche


Ya está listo, señores. Sólo horas me separan de la entrega de mi tesis.
Me parecía tan tonto que la gente dijera que el tiempo pasaba rápido. Ahora me veo, veo mis pasados 4 años y es cierto, fue sumamente rápido.
Estoy tan feliz, tan feliz, tan feliz, que esta emoción no podía no relatarse en este blog.
Gracias a todos los que me ayudaron a hacer posible mi sueño y tener, hoy en mis manos, la única razón que ha podido desvelarme una sola noche en mi vida.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Soy felizzzzzzzzzzzzz!!!!!!!!!!!!

miércoles, 22 de julio de 2009

Ausencia justificable

Para aquellos, amigos, comentaristas e incógnitos, que quizá han pasado por aquí y no han visto nuevas actualizaciones, les tengo una explicación: Las últimas semanas han sido una locura pre-entrega de tesis de pregrado, por lo que me he visto en la obligación, impuesta por mí misma, de ausentarme de la web al menos mientras termino mi trabajo de grado (el 30 de julio).
Así que con seguridad me tendrán después de esa fecha, para seguir no metiéndome en la política.
¡Saludos!

jueves, 9 de julio de 2009

La malta que alucina

No sé qué pensaron los creadores de esta publicidad. No sé qué vean las demás personas, pero desde mi punto de vista, creo que a través del comercial de la nueva Malta Regional Kolita quieren expresar que los niños, después de tomarla, alucinen, imaginen o piensen en que pueden hacer cosas imposiblemente “divertidas”.
En la primera entrega, hacían volar como papagayos a los niños y en esta segunda, un chamo esta en un pared de escalar y los que están abajo lo manejan mediante un control remoto como si fuera un video juego. Yo no sé mucho de propagandas, ni comerciales, ni publicidad, pero como espectadora y receptora de este mensaje, opino que está muy lejos y errado de lo que debería ser una propaganda dirigida a los niños. (ya que no pude descargar el video aquí, los invito a que comprueben mi idea clickeando en el enlace):

lunes, 6 de julio de 2009

La montaña rusa del transporte público

Tal y como una montaña rusa es el transporte público que tenemos en el estado Zulia, con sus altas y bajas; unos días se llega rápido y otros se convierte en toda una eternidad; algunos lo disfrutan, yo ya no lo soporto.
Mi día normalmente comienza a las ocho de la mañana, todo depende de dónde me encuentre. Si es en Maracaibo, salgo media hora antes de mi clase para llegar felizmente a tiempo. Si me encuentro en Cabimas, mi ciudad natal, debo salir tres horas antes para llegar en la raya (o 10 minutos tarde).
Durante los cuatro años de carrera, me he visto en la necesidad de utilizar tres medios de transporte: las rutas de la Universidad del Zulia (LUZ) -soy estudiante de esa institución-, las urbanas y las Cabimas-Maracaibo.
En primer lugar, las rutas urbanas, que transitan dentro de la ciudad capital, me han inyectado en las venas el gusto por el género vallenato. A pesar de sentir mucho respeto por ese tipo de música, la verdad es que no me agradaba en lo absoluto. Cada vez que me subía en un autobús, las cornetas explotaban únicamente con ese estilo. Al tiempo, terminó pareciéndome tan chévere, al punto de que hoy me los sé casi todos, los canto y hasta les inventé coreografía.
Algunos días, estas unidades colectivas funcionan de maravilla; otros, es angustiante andar en ellos: no cabe la gente, dejan pasajeros cada diez segundos y cada diez más se monta un vendedor ambulante a tratar de convencernos de que su producto es el más barato, que dos bolívares fuertes ya no valen nada y que segurito debe estar en casa un hijo, sobrino, nieto, vecino o extraño esperando que le llevemos algo, eso es lo que yo llamo "ingenio del maracucho".
En segundo lugar, las rutas de LUZ sirven de ejemplo del dicho “Lo barato sale caro”, aunque son gratuitas, pero qué caro sale viajar en estos autobuses. A veces, no quieren viajar y cuando lo hacen pretenden montar gente hasta en la placa. Cuando tengo éxito, consigo puesto; cuando no, me toca irme de pie hasta Cabimas y en mi condición van unos cuantos más tratando de encontrar un espacio en el tubo para sujetarse. Si corremos con suerte, llegamos sin problemas, pero cuando no es así, un caucho se revienta, el motor se recalienta, el conductor se siente mal, entre mil locuras más.
Por último, las rutas de Cabimas-Maracaibo, se convierten en la travesía más larga del mundo, ya que, como dije antes, debo salir con tres horas de anticipación de mi casa para llegar justo a tiempo –en carro particular son 45 minutos-: una hora para salir de Cabimas, otra para el viaje en sí y otra para atravesar Maracaibo y llegar hasta la universidad. Para mi fortuna, de tanto utilizar esta vía me he hecho amiga de casi todos los conductores y colectores, lo que me da la ventaja de pagar dos bolívares fuertes por el pasaje, en vez de seis mil como el resto de los transeúntes.
A pesar de todas las calamidades, debo decir que gracias a estas montañas rusas me he dado cuenta de lo perserverante que soy, a apreciar más lo que tengo y a tener como incentivo ¡¡¡Graduarme rápido y comprarme un carro para pasar por un lado de los autobuses picando cauchos!!!
Foto: Cargada el 18 de diciembre, 2007por Caio Bruno (modificada)

domingo, 28 de junio de 2009

A mis admirados periodistas

Han surgido tantas notas relacionadas con la celebración del Día Nacional del Periodista, ayer 27 de junio de 2009, que pensé en que mi blog no podía quedarse atrás. Tenía pensado escribir sobre otro tema, pero ya que insisten...
No es que me moleste, de hecho, me encanta que desde ya -sin haberme graduado- existan personas que me envíen un mensajito felicitándome y deseándome éxitos, es lo máximo. El problema es que no sabía bien qué escribir, por dónde enfocarlo, porque estoy tan cansada de leer la historia, las típicas reflexiones, llamados de consciencia, lloriqueos por la falta de libertad de expresión, citas célebres, reformas a la Ley de Ejercicio del Periodismo sin basamentos serios y un gran etcétera, que no sabía cómo darle una visión diferente en este espacio.
Luego recapacité en que, aunque estoy a meses de convertirme en periodista, no me siento lo suficientemente capaz ni con la autoridad de producir un discurso sobre el periodismo y su situación actual. Entonces, decidí plasmar aquí dos expresiones de personajes diamatralmente opuestos, uno de carne y hueso y otro del carbón del lápiz, quienes, de forma paradójica, tienen una visión real de este ejercicio tan controversial.
No me despido sin antes dar mis felicitaciones y gracias a esas personas que han sido fuente de admiración, respeto e inspiración durante los cuatro años de carrera y en los que me he enamorado no sólo de esta apasionante profesión... Ellos saben quiénes son...!
¡Feliz Día (atrasado) del Periodista!

"Hay, hoy en día, el peligro de que estas empresas se conviertan en grandes fábricas de opinión, lo que podría ser muy peligroso para un país el que la posibilidad de determinar la opinión pública quedase en manos de tres o cuatro grandes ricos que pudieran decir: Vamos a fabricar este hombre, vamos a destruir este otro, vamos a hacer que la gente le coja odio a esta idea y crean en aquella (...) Hay que asegurarles a los periodistas, a los hombres que hacen periódicos, todas las garantías en su trabajo; hay que crear una responsabilidad, un límite al poder de los fabricantes plutocráticos y empresariales de opinión..." comentario hecho por Arturo Uslar Pietri en Barcelona, el 25 de abril de 1966 (nótese la fecha) (citado por el periodista Eleazar Díaz Rangel, en su columna "Los Domingos de Díaz Rangel", el 28 de junio de 2009).

domingo, 21 de junio de 2009

De tu pipilinga

No sé si mi papá podrá leer esto. No sé si hasta el cielo pueda llegar la señal de internet. Nunca le he escrito nada, desde que murió hace 11 años. Qué gran ironía. Yo escribo todos los días y he hablado de cualquier tema: salud, educación, amor, jubilados, describo personas que conozco en una entrevista... pero nunca he escrito sobre mi papá. Qué error.
No voy a decir que él fue el mejor, pero sí lo fue. Aunque lo tuve apenas 10 años, me enseñó grandes e importantes cosas de la vida. Tan esenciales que quizá sin ellas no sería lo que soy hoy.
Todas las mañanas me despertaba con suaves golpecitos en mis mejillas, pues era la única forma de despertarme parcialmente; a la media hora, volvía para insistir en que me levantara y me daba besitos en la frente con frases como "Mariselita, pipilinga-como solía decirnos a mis hermanos y a mí-, ya es hora de despertarse o sino te dejará el transporte". En las noches, era quien me arropaba, rezaba conmigo un padre nuestro y el ángel de la guardia, apagaba la luz y me deseaba feliz noche.
En todo ese tiempo, aprendí valiosas cosas de él: por su condición de veterinario, me enseñó a querer y valorar a los animales, tanto como a las personas; aprendí a respetar a los ancianos, a conversar con ellos y tenerles paciencia; a que no se le podía negar el agua a nadie; a comerme toda la comida, pues era una maldad desperdiciarla cuando había niños necesitando al menos una parte de mi plato; cuando me sentara en la mesa, no podía cantar, bailar, ni jugar con la comida (esa si nunca me dijo por qué).
Que yo sea buena estudiante fue algo que mis padres lograron junto a mí. Él se encargaba de que me aprendiera los temas "al caletre", y aunque no es la mejor forma de aprendizaje, me siento orgullosa de haber tenido alguien quien se preocupara porque saliera bien en mis exámenes.
Lo más maravilloso de todo es que me quedaron muchas cosas de él y que luzco con todo honor: el gusto insaciable por bailar, mis pies, mis ojos -por herencia de sus padres-, mi malísima memoria, mi impuntualidad, las tres horas cuando me baño y me visto. A pesar de que no me lo explicó de manera explícita, heredé de él la forma tan insaciable de amar, querer sin importar qué me dieran a cambio y sin ataduras, demostrar lo que siento y, sobretodo, ser sincera.
El Día del Padre no es una fecha en que lo recuerde, pues lo hago todos los días, y una vez al mes le dedico unas horas para llorar su partida. Lamento que me hayan faltado tantas cosas por vivir a su lado... tantas historias, tantas risas, tantos bailes, tantos días y tantas noches... Dios sabrá por qué lo necesitó más que yo.

Foto: Mi papá cargándome durante la comunión de mi hermana, mientras yo dormía feliz. (Diciembre 1988, yo tenía un añito de vida) (Le daría el crédito a quien tomó la foto si supiera quién es)

viernes, 19 de junio de 2009

Estudiar M A T A ! ! !


Estudiar M A T A ! ! !
Cargado originalmente por - MaRy AnnE -
Para los estudiamos mucho, a veces debemos agarrar la vida con calma. Mi mamá me dijo que dejara de estudiar, después de leer esto. NO AL ESTUDIO de otras materias que no sean MORFO. Está demostrado que estudiar Morfosintaxis no atenta contra la actividad cerebral (bueno un poco, en el análisis de subordinadas).

domingo, 14 de junio de 2009

El peso de estudiar

Hace unos días, mientras iba en un autobús hacia mi trabajo, quedé pensativa luego de ver a un niño junto a su mamá. El pequeño de 8 años aproximadamente apoyaba su cabeza en uno de los tubos del bús y cerraba sus ojitos de vez en cuando. Delgado, de cabello amarillo como el sol, ojos azul cielo y vestido en camisa blanca y pantalón negro, llevaba en su espalda lo que denominé "el peso de estudiar", o sea, su bolso. Parecía más cansado por cargar ese morral que por haber pasado ocho horas en su colegio.
En ese momento, pensé en todos los bolsos que tuve y que variaban desde el maletín con rueditas, el de cargar en la espalda, el de mano y todos los motivos entre los cuales destacó en mi memoria uno de garfield, mi preferido. Era todo en rojo y tenía la imagen en relieve. Sencillamente, hermoso.
Despúes, me compadecí del niñito, pues recordé completico lo mucho que pesaban esos bichos y que por culpa de ellos, de vez en cuando me da lumbago. Claro, y a quién no se le iba a desviar la columna con tanto peso.

No tengo claro en qué grado, pero sé que hubo un momento en que debía usar un cuaderno para cada materia. Era divertido hasta cierto punto porque a veces se me olvidaba el cuaderno de la cátedra que tocaba ese día y tenía que copiar la clase en la última página de algún otro (desviando mi mirada de vez en cuando para mirar los corazones y las declaraciones de amor en la respectiva última página de cada cuaderno). Después cuando llegaba a mi casa, tenía que "pasar" el dictado en el que correspondía.

En ocasiones, llevaba hasta cuatro cuadernos y libros en un día, no digo se me iba a dormir la espalda. No sé como ahora pretenden que tenga buena postura.

La reflexión autobusera concluyó en ¿Por qué nos debe costar tanto estudiar? Al punto de quemarse las pestañas, dormirse en un bús de cualquier ruta y darle gracias a Dios de que, aunque me roben, estoy viva. Por qué tiene que costar tanto el estudio, si con lo interesante que es debería ser un paseo, una diversión, algo hermoso, fácil y sencillo.

lunes, 8 de junio de 2009

Libertad de expresión vs veracidad en medios venezolanos

Mientras una profesora me obligaba a tomar posición sobre lo que están por leer, yo sólo pensaba en mi blog y mi firme postura de no opinar. Así le respondí:

El tema de las amenazas contra la libertad de expresión surge cada vez que los medios no pueden hacer lo quieren con la información en Venezuela o cada vez que hay peligro de cerrar un medio de comunicación, como en este caso es Globovisión.
Es cierto que la libertad de expresión es un derecho de todos los ciudadanos del mundo y es algo que no debemos permitir que se nos limite. Pero siendo los periodistas y sus empresas ciudadanos de este mismo planeta ¿También le corresponde este derecho tan amplio e inalienable como a los demás?
Más que libertad de expresión creo que los medios reclaman libertad de opinión y si es así, cabe la misma pregunta ¿Pueden los medios opinar sobre algún tema de interés nacional?
Escudándose en que es un derecho, en que deben cumplir las funciones educativas y orientadoras o que es la línea editorial, los medios se dan luz verde para poder opinar y tomar posición sobre lo que les provoque.
En una ocasión Jairo Lugo, profesor de periodismo en la Universidad de Stirling en Escocia, aseguraba que los medios tienen derecho de mantener su línea editorial y las agendas informativas que ellos creyeran más apropiadas. Pero, ¿El hecho de que existan políticas editoriales que manejen la información como les parezca es suficiente para que debamos aceptar que cada uno nos cuente una realidad o una verdad de manera particular? Me resisto profundamente a ello, pues los ciudadanos tenemos más derecho aún de conocer los sucesos de la manera como efectivamente ocurrieron y no ver el cristal por el lado que me deje el medio.
En su texto “El desastre mediático”, Ignacio Ramonet reflexionaba: “El peligro en que estamos en este momento es que cuanta más información tengamos, menos libertad tendremos... porque la información ahora me confunde, me desorienta... hay tanta información no verificada, tanta ‘patraña’ como dice Pascual Serrano, que ya no sé qué pensar”.
Lo ideal sería, como explica Ramonet, que la verdad informativa sea aquella que aparezca igual en todos los medios; que digan que algo es verdad, aunque sea mentira, pues sólo en ese momento podrá hablarse de veracidad.
Desde mi perspectiva y concuerdo con María de la Luz Casas Pérez, en que gran parte del problema es que la información proviene de opiniones de personas determinadas, seleccionadas por el propio medio.
Sino fuera así, se explicarían casos como que existan titulares en los que haya más opinión que información. En una breve recopilación de datos y análisis de la situación de los medios venezolanos, pude obtener como por ejemplo: “Denuncian que PSUV oculta 15 artículos de la Ley Electoral” (El Nacional), “Ley Electoral afecta transparencia” (El Nacional), “Ley Electoral es un sismo de más de 6 en la escala de Richter” (El Nacional), Ley de Procesos Electorales es una ‘trampa’” (La Verdad); todos obtenidos de opiniones de opositores al gobierno venezolano. Nótese que ninguno explica de qué trata la Ley Electoral.
De igual forma, ocurre con los casos de los canales Globovisión y RCTV: “Exigen al gobierno devolver la señal a RCTV” (El Nacional), “RCTV alerta sobre otras formas de presión a los medios” (El Nacional), “Rechazan presiones a Globovisión” (El Nacional), “Alerta roja para los medios” (La Verdad), “La censura en los medios multiplica el eco entre los ciudadanos” (La Verdad), “El cierre de RCTV fue el primer golpe de libertad de expresión en Venezuela” (La Verdad), entre otros tantos.
Aquí la diferencia está en que algunas son opiniones de personas que rechazan al gobierno nacional y otras interpretaciones que hace el medio de la situación. No hay eufemismo que justifique lo que están haciendo. Eso no se llama libertad de expresión, ni de comunicación, ni de opinión; eso lleva por nombre una gran manipulación de la información.
Con todo esto, dejo clara mi posición una vez más con respecto a la actuación que debe tener un medio. Aún cuando tengo profesores que defienden la libertad en ellos, estoy completamente en desacuerdo con la actitud que tienen las empresas informativas venezolanas con las informaciones. No debemos opinar, si ejercemos los periodismos informativos e interpretativos. No debemos “orientar a las ciudadanos” –yo diría persuadir- mostrándoles una sólo lado de la moneda.
Aunque quién quita y hasta yo esté haciendo todo lo que aquí critico, por haber mostrado sólo ejemplos de aquellos diarios opositores al gobierno, pero eso no quiere decir jamás que el otro extremo no caiga en los mismos errores. Por estas razones, todos los medios, no únicamente prensa, sino radio y televisión, tienen la gran responsabilidad de haber llevado al país a esta disyuntiva tan complicada entre libertad y veracidad. Ellos son los causantes desde el mismo momento en que tomaron posición con respecto a la situación política-económica y social en Venezuela.
Dicho todo esto, creo que los medios no ofrecen información veraz de lo asuntos nacionales, principalmente, y tampoco sirven de guía a las personas para que crean o confíen en nosotros. Pero además, confío en que con el hecho y el poder de publicar y difundir información ya están ejerciendo su grandísima y extensa libertad.

lunes, 1 de junio de 2009

El juego del masoquista

Últimamente, he llegado a la conclusión de que toda persona tiene una etapa en su vida en que le gusta ser masoquista; masoquista con su familia, que lo exploten en el trabajo, que sus amigos se aprovechen de él, que su pareja lo trate a las patadas.
Antes pensaba que eso era difícil, que era hasta inconsciente y no digo que no lo sea, pero creo que muchas veces es consciente y que tu dejas que te traten mal, que no te aprecien ni te respeten como persona, como mujer.
La grandísima pregunta es por qué, ¿Por qué a un ser humano le gusta sentirse mal, sentirse menos, sentirse desvalorado, sentir que no lo quieren?
La pequeñísima respuesta es porque quiere, porque así lo desea, porque acepta estar en un juego en el que aparenta que nada le importa, que todo está bien, que no hay complicaciones, que todo es normal. Quizá es una muestra de querer tanto a las otras personas que acepta pasar por todo eso.
Ahora bien, ¿Cómo hace el masoquista para darse cuenta de que ese juego lo va a perder por completo y, lo más importante, para tener la fortaleza de dejar de serlo?
No lo sé; esa parte la desconozco y por eso, continúo siéndolo.

lunes, 25 de mayo de 2009

Y al fin lo pude ver

Final y oportunamente, pude deleitarme con la entrevista que realizó Leonardo Padrón, en su programa "Los Imposibles", a Gustavo Dudamel, director de la Orquesta Sinfónica "Simón Bolívar", este domingo 24 de mayo, por Venevisión.
Me parece que está muy bien estructurado el programa, por especies de secciones a las que allí denominan "acto I", "acto II" y así sucesivamente. En ciertos momentos, me molestó que se notara la edición, pero de resto está muy bueno el concepto. La introducción que hizo del entrevistado me dejó sin palabras, aunque fue una recopilación de todo lo que ya se ha dicho sobre el genio de la batuta, las frases utilizadas eran sumamente elegantes, descriptivas, suficientes para saber de quién se estaba hablando; no esperaba menos de un poeta y escritor como Padrón.
Con respecto a la entrevista, amé a Dudamel. Su sencillez es tal que enamora; creo que su carisma y jovialidad es lo que ha logrado darle el impulso que necesitaba la Orquesta. Como dijo el conductor del programa, un orgullo venezolano.
Quizá piensen que estoy obsesionada con este programa, pero no es así, luego de esto ya cesa la curiosidad.

lunes, 18 de mayo de 2009

Los que fueron "imposibles" ver

Como lo reseñé en el post anterior, ayer domingo, 17 de mayo de 2009, era el estreno del programa Los Imposibles, conducido por Leonardo Padrón y escribo "era" porque fue totalmente imposible verlo.
En su lugar y a su hora, colocaron un capítulo más de Cásate y verás, o alguna de su pésimas parodias. Hasta ahora, desconozco las causas por las que el canal no trasmitió el programa y a pesar de que lo esperaba, ni siquiera justificaron el problema o explicaron por qué lo pasaron por alto. Lo peor es que en la programación de esta semana aparece "Gran estreno, esta noche, a las 10:00pm", pero no indica la fecha.
Genial, más puntos para la televisión venezolana.

sábado, 16 de mayo de 2009

Estreno de "Los imposibles" con Leonardo Padrón

Luego del éxito alcanzado por su transmisión en radio, este domingo 17 de mayo, se estrena a las 10:00 de la noche en Venevisión el programa "Los Imposibles", conducido por el escritor venezolano y autor de incontables telenovelas, Leornardo Padrón.
Anteriormente, el programa era transmitido por Onda, La superestación, de Unión Radio donde llegó a realizar tres temporadas. Tal fue el éxito que debió publicar sus entrevistas en tres tomos: “Los Imposibles”, conversaciones al borde de un micrófono (Aguilar 2006), “Los Imposibles 2” (2007) y “Los Imposibles 3” (2008).

El programa consiste básicamente en entrevistas de personalidad a figuras artísticas, literarias, deportistas que son imposibles de no entrevistar, de allí su nombre.

En la página web de Venevisión, explican que en esta cuarta temporada (primera para televisión), el poeta dialogará con veinteséis personalidades internacionales y nacionales, entre ellas: Mario Vargas Llosa, Vicente Fernández, Ricardo Montaner, Juanes, Fito Páez, José Luis Rodríguez “El Puma”- con quien inicia este domingo-, el director de la Orquesta Sinfónica de Venezuela Simón Bolívar, Gustavo Dudamel, Omar Vízquel, el bailarín argentino Julio Bocca, el artista plástico Alirio Palacio, entre muchos más.

Leonardo Padrón nace en Caracas, en 1959 y hasta ahora se ha desempeñado como escritor, poeta, cronista, locutor, guionista de televisión y cine. Ha publicado los poemarios “El Amor Tóxico” (2005); “Boulevard” (2002); “Tatuaje”; “Balada”; “La Orilla Encendida” (1983); “Crónicas de la Vigilia” (1990). Aunque no he debido, mi gusto por las novelas comenzó desde pequeña y con fidelidad he visto más de una de su pluma: “Contra Viento y Marea” (1997); “El País de las Mujeres” (1999), “Amantes de Luna Llena” (2000); “Ciudad Bendita” (2006); y recientemente “La Vida Entera" (2008).
Por todo esto, debo reconocer que tengo grandes expectativas con el programa. Aunque no he seguido la transmisión por radio, ni tampoco sus libros, tengo mucha curiosidad por saber qué tan preguntador, analítico y objetivo puede ser Leonardo Padrón y si se destaca tanto a trávés de la pantalla como en el papel.

domingo, 26 de abril de 2009

¿Cómo interpretar sin opinar?

Cada vez que me toca hacer un trabajo sobre política, entro en crisis. Esta vez es producto de una asignación de la universidad, en la que me piden hacer un análisis interpretativo del tratamiento informativo en La Verdad, Panorama y El Nacional en relación con la Ley de Descentralización y sus ramificaciones (entiéndase Antonio Ledezma, Jacqueline Farías, Manuel Rosales, etc).
Es allí cuando se me enreda en volatín en medio del poco de cables que yo misma he puesto entre el cielo de la política y mi calle. Es allí cuando me pregunto cómo explicar, por medio de qué palabras, mediante qué argumentos le hago ver al lector que La Verdad produjo más información sobre Manuel Rosales que del Puente Rafael Urdaneta o que El Nacional le dedicó mayor espacio al caso de Ledezma y Faría ¿Cómo justifico esas situaciones sin caer en opiniones y sin sentirme inmensamente culpable de tomar posición política?
Hay quienes dicen que debemos pegarnos a la verdad, no ser objetivos porque es casi imposible, sino tratar de ser lo más imparciales cuando nos toque interpretar cosas como éstas. Es cierto, eso trato, pero creo que finalmente terminaré ofreciendo una visión muy personal de por qué un periódico apoyó al gobierno y el otro a la oposición.
Esto no me ocurre cada vez que redacto un reportaje, porque sino me debería cambiar de carrera; debo reconocer que mi problema es con la política, será que la tengo agarrada con ella.
Si alguien puede mostrarme un espacio por donde volar mi papagayo, le estaré inmensamente agradecida.

sábado, 11 de abril de 2009

"Bea y haprenda a escrivir"


En el camino hacia las Cataratas de Hueque, en la Sierra de San Luis (estado Falcón), me tropecé desafortunadamente con este aviso, entre muchos otros.
Confío en que hayan querido decir lo que muy bien define el DRAE como BOTAR: "botar. (Del germ. *bōtan, golpear). tr. Arrojar, tirar, echar fuera a alguien o algo" y no VOTAR: "votar. (Del lat. votāre). intr. Dicho de una persona: Dar su voto o decir su dictamen en una reunión o cuerpo deliberante, o en una elección de personas// loc. interj. U. para expresar amenaza, enfado, sorpresa, admiración, etc".
No sé por qué mi mente dibujó la basura dentro de una urna de votación. ¿Será que ellos lo colocaron con toda la intención para que las personas no arrojaran los desechos con rabia o para no amenazar a la tierra o es que quieren votar en contra de la basura?
Yo, sinceramente, espero que las siglas "UNESR" no correspondan a la Universidad Nacional Experimental Sur del Lago o Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, porque sino quien sea que lo haya escrito no merece graduarse. He dicho.

domingo, 5 de abril de 2009

Viajando con los viejitos

Eran las cuatro y media de la mañana cuando íbamos en camino para el Terminal de Cabimas donde nos montaríamos en el autobús, rumbo al estado Falcón. Como es usual, a esa hora mi cuerpo caminaba más por inercia que por ganas, dormido que despabilado, sosegado que emocionado, por el viaje que realizaría. Creo que en un momento de lucidez pensé: “Razón tendrán muchos en que va a ser bien aburrido viajar con este poco de viejitos”.
Lo primero que atiné a hacer una vez en el bus fue continuar mi interrumpido sueño y, a eso de las ocho de la mañana, empecé a escuchar las voces de mis compañeros de viaje, diciéndose, entre risas, unos a otros: “¿Tienes agua allí? Para tomarme la pastillita de la tensión”, “Así es señores, no se les olvide tomarse la medicina pa’ el mongoliquismo; los hombres, la del viagra; y las mujeres, las anticonceptivas”. De igual forma, lo hicieron los cuatro días que duró el viaje a la misma hora (menos mal que se les olvidaba).
Eran 10 señoras y cuatro hombres de 55 hasta 65 años, integrantes de la Asociación de Educadores Jubilados y Pensionados de Cabimas (AMEJUP-Cabimas). Con bastones, bolsos de manos, cavitas para guardar agua, bolsitos con la medicina que menos imaginara, abrigos, almohadas, sábanas, frutas, galletas, pan y cualquier otro elemento infaltable en un viaje, me hicieron darme cuenta de que lo mejor del mundo es salir con gente mayor, porque siempre tienen lo que uno necesita.
La primera parada fue Punto Fijo, donde hicieron fiesta con la pensión y el sueldo recién salido del banco. Luego, el destino fue Villamarina. Mientras me debatía en meterme al mar y dejar que me rozara una aguamala o quedarme afuera odiándolas, los jubilados buscaron entretenimiento: jugaron cartas, compraron cualquier cosa que se pareciera a comida, disfrutaron la vista y se bañaron con las aguamalas como si nada.

En la noche, al llegar a la posada Casa D’ Diego, en Santa Ana de Carirubana, algunos fueron a dormir luego de tomarse la medicina para el sueño, la manzallina y el té de hierbas, vaya usted a saber de qué; los más bochincheros jugaron 31, cantaron con el karaoke y bailaron al son del éxito del momento preferido por ellos, “El Zancudo Loco”. Los dueños del lugar nos prestaron cotillón y fue suficiente para armar el bochinche en pleno: moverse como borrachitos, hacer mi vueltica ‘famosa’ y bailar vallenato con los dedos bastaron para que casi dejara mi mandíbula allá.


El segundo día fuimos a la Sierra de San Luis, de la cual lo único que visitamos fueron las Cataratas de Hueque, con sus aguas cristalinas, súper frías y piedras resbaladizas, tanto que me costaron dos moretones en cada rodilla. De regreso, nos perdimos en el camino, pues las carreteras están llenas de huecos, derrumbes y sin una sola señalización que nos indicaran dónde quedaban las fulanas “Negritas” que nos había prometido el señor del tour, lugar donde llegamos a comer a las cinco de la tarde. Mientras, agotábamos todos los recursos alimenticios que llevaban en sus carteras (pan, galletas, chucherías), las dos arepas de jojoto que compraron por el camino y los deseos de comer aunque sea naranjas, lo más apetecible que veíamos entre tanto monte.


El tercer día viajamos hasta el Cabo San Román que queda más lejos que el reino de Muy muy lejano y que no me dejaron disfrutar porque “había mucho sol y tiempo de lluvia”, quien entienda eso como razón para no quedarse allí mínimo por dos horas, que me avise. Tuve que tomar unas tres foticos rápidamente y correr hasta el autobús porque ya casi me dejaban.


La odisea de la comida nos persiguió por todo el viaje. A las tres de la tarde, Adícora fue el destino culinario, donde finalmente pude comer un anhelado pescado frito, pues todas las opciones anteriores se limitaban a ser: chivo asado, chivo guisado, sopa de chivo, chivo frito, chivo con arroz, chivo con espaguetti, chivo en coco, chivo de espalda, chivo arrodillado, chivo de lado, chivo, chivo, chivo, y a mí que no me gusta el chivo.
Como todos los fines de semana, para alegrarles la vida a los habitantes de ese humilde pueblito, el señor Jesús Guarecuco, dueño de la posada, llevó un cantante de música llanera que interpretó hasta gaitas “para hacernos sentir como en casa” y fue tan bueno que no tenía en su repertorio “Venezuela”.
El tiempo de lluvia y el frío también nos persiguieron durante los cuatro días. Sí, lluvia y frío en Falcón, sólo me pasa a mí. Suertudos los cujíes; les dejamos ese regalo para que no lloren de dolor.
(Fotos: Marissel Villalobos)

domingo, 22 de marzo de 2009

¿Qué pasa con la producción televisiva en Venezuela?

Aunque soy de la mención de Periodismo Impreso, sigo con bastante frecuencia los canales de televisión venezolanos. Y no es porque sean muy buenos, sino porque durante mi infancia viví en un pueblo en el que el servicio de cable ni existía; en su lugar, teníamos una gran antena que mi hermano movía en busca de señal nítida. Luego, me quedó la costumbre de verlos.
Ahora, que he estudiado y me he dado cuenta de lo que se puede hacer con y en la televisión, me entristezco demasiado por lo que he visto durante mis 21 años de vida.
Quiero aclarar, como dice uno de mis profesores, que a pesar de que me desarrollo dentro de la Comunicación Social, la televisión no es mi especialidad y la critico como una espectadora más.
Este post se lo dedicaré brevemente a Venevisión y al programa "Guerra de los sexos", transmitido todos los sábados a las seis de la tarde y, según el señor de voz gruesa que hace la publicidad, vuelve renovado.

Renovar, según mi muy consultado DRAE (Diccionario de la Real Academia Española), siginifica "sustituir una cosa vieja, o que ya ha servido, por otra nueva de la misma clase".
Nótese que dice "por otra nueva de la misma clase", por lo que yo no esperaba que cambiaran la temática del programa (de la cual tengo otras opiniones), sino, aunque sea, su estructura o desarrollo.
Pues nunca fue así. Volvió renovado de los mismos juegos machistas en los que tratan de demostrar que el hombre tiene más fuerza que la mujer, presentación, animadores (Viviana Gibelli y Daniel Sarcos), escenario y el "juez", quien no entiendo por qué siempre está del lado de las mujeres.
Entonces me pregunto, ¿Qué pasa con la producción televisiva en Venezuela, con los Productores Independientes, con la gente que trabaja en ese canal? ¿Será que toda la imaginación se les va en el Miss Venezuela y en el Festival de la Orquídea? Me rehuso a creer que es por falta de dinero.
No es que tuviera muchas expectativas, pero algo diferente esperaba, a parte de la bienvenida que le hicieron a Viviana y el regalito chimbo que le dieron (no sé de qué marca sería el conjuntico del bebé, pero hasta yo le podía regalar eso).
Sigo deseando un programa, como dicen "Hecho en Venezuela" que me haga esperar toda la semana para verlo, que me divierta y me enseñe y me demuestre que hay personas realmente buenas a las que se les da oportunidad en la televisión.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Mujeres: ¡Sigamos luchando por la autonomía!

Para nadie es una novedad que siglos atrás, el hombre tuvo mayor representatividad, libertad y privilegios que la mujer en los diferentes escenarios de la vida pública y en la vida privada.
Desde hace unas cuantas décadas, las féminas se han dado el puesto que desde la existencia les corresponde, no sólo por ser un ciudadano más dentro de la sociedad, sino por la preeminencia que tienen en el desarrollo de la humanidad. Sin embargo, y aunque no queramos reconocerlo, el hombre sigue teniendo mayor poder que nosotras en las distintas actividades y roles de la vida.
A esta triste conclusión llegué en un juego de bolas criollas que presencié hace algunos meses y en el que observaba cómo el hombre, en funciones de capitán del equipo, conserva ese dominio ante la mujer y cómo nosotras seguimos siendo tan sumisas frente a la autoridad que ellos bien se saben dar.
Indicándole hacia dónde debía lanzar la bola y cómo hacerlo, él tomaba el control del juego, mientras que la mujer acataba tranquilamente las órdenes que su capitán le advertía.
Del mismo modo, lamentablemente, el género masculino tiene mayor capacidad para realizar algunas acciones que el género femenino no puede hacer todavía, como por ejemplo, al cargar cosas pesadas, estar mayor tiempo de pie, ejecutar deportes extremos, entre un sinfín de cosas.
Creo que es inaceptable la superioridad que el sexo masculino tenía años atrás y es un deber que tenemos todas las mujeres no permitir que vuelvan a tener semejante preponderancia en relación con nosotras.
Por supuesto, en muchos campos les hemos hecho competencia y hasta les hemos ganado, como por ejemplo en los diferentes deportes de natación, fútbol, pesas, atletismo, gimnasia; como directoras o presidentas de alguna asociación; en el hogar, al tener más control de las compras, la educación de los hijos, la cancelación de servicios; entre muchos más. Incluso, hemos alcanzado algo que ni siquiera ellos tienen: Día Internacional de la Mujer, celebrado el pasado 8 de marzo.
Con todo esto, quiero que quede claro que no pertenezco a la extrema feminista, pues creo en la posibilidad de que ambos sexos puedan convivir en paz y armonía, siempre y cuando se respeten sus derechos, así como también pienso que uno no podría sobrevivir sin el otro y así lograr la evolución de la vida en el planeta.

jueves, 12 de marzo de 2009

Rosa Nava: “No soy una experta en arte; sólo soy una espectadora”

Para dar inicio a la publicación de mis mejores trabajos, quise comenzar con esta entrevista de la que siento más orgullo de mí. Espero que la disfruten tanto como yo.



En el séptimo piso de un edifico, abre la puerta una señora de ojos hinchados y sonrisa fucsia, cabello con algunas mechas amarillas y rojas y da la bienvenida a su “humilde hogar”.
Incontables pinturas, esculturas y litografías cubren las paredes de su sala. Sobresalen obras de importantes artistas plásticos nacionales e internacionales y fotografías de personajes relevantes en su corazón como sus padres, hermanos, amigos, sobrinos y ahijados.
Cada uno de esos detalles guarda una historia diferente, pero son relatadas con igual emoción. No hace falta decir más nada para saber que está en la morada de Rosa Nava.
Una explicación muy orgullosa de las obras que llenan su casa prosigue el recorrido respectivo por los pasillos de su domicilio, mientras se disculpa por tener los ojos rojos, pues el día anterior le habían practicado un tratamiento del cual todavía padecía consecuencias y molestias.
El cargo de Secretaria de Cultura del estado Zulia no pudo estar mejor correspondido que por esta mujer fanática de las artes, música, academia, educación y el lenguaje. Rosa Nava sonríe mientras asegura que jamás habría pensado que su afición por ese mundo le serviría tanto.
- ¿Cuándo sintió que sería profesora?
- Desde pequeña yo era la maestra de mis hermanos, siendo la cuarta, y le explicaba a mis hermanos mayores (risas). Fue la mejor elección de mi vida. Soy educadora y seguiré siéndolo. De mi grupo, yo fui la única de mis amigos que no tuvo cargo al salir de graduada, porque fui vetada por la tendencia política de mi padre, sin haber votado una sola vez en mi vida. Comencé dando clase de Biología de quinto año, Química de cuarto año y Puericultura de tercero en San Vicente de Paúl, en donde fui por primera vez madrina de un curso de grado, a pesar de que tuve sólo tres meses dando clase. Además de estudiante, fui preparadora de muchas materias en la universidad, y con eso me ayudaba.
-¿Cuándo nació su gusto por la música?
- Tanto en primaria como en secundaria, participé en el orfeón de mi colegio. Pero yo creo que fue gracias a mi padre, porque a él le gustaba mucho la música, en el especial los tangos y cantaba bellísimo. De hecho, cuando nosotras le pedíamos que nos hiciera un dictado, en lugar de leernos un libro, nos cantaba un tango. Esa fue una estrategia muy adecuada que utilizó papá para enseñarnos y yo la recomiendo porque además de que uno aprende te deja marcado. Él decía ‘sino hay que comer, ponga música; sino hay para pagar la luz, escuche música’. Así fui creciendo con la música. He tenido el honor de cantar con excelentes artistas y compositores. En un viaje a Cuba, yo estaba buscando un lugar donde se tocara la nueva trova cubana y allí estaban tocando la vieja, y un viejito se me acercó con una guitarra a pedirme que si podía cantar con él la “Gloria eres tú” y al terminar me dijo que era el compositor, yo me iba a morir, me iba a dar un ataque, era el mismo César Portillo de la Cruz.


Conociendo la diversidad cultural
De cada viaje que ha realizado, tiene miles de fotos, libros e historias, cada una mejor que la otra. En todos los países, observa, detalla y aprende las diferencias y diversidades que existen entre las personas de un mismo mundo. Cree que es sumamente importante viajar pues así la gente aprende a amar y respetar lo que tienen los demás y lo propio.
- ¿Desde cuándo se propuso viajar todos los años?
- Creo que comenzó cuando era niña y en las noches conversaba con mi hermana, Carmen, que cuando nos graduáramos nos iríamos de viaje, pero ella me echó una broma porque cuando se graduó de médico a la semana se casó. Pero yo no, yo me gradué, comencé a trabajar en la universidad y en vacaciones me fui de viaje, y así lo sigo haciendo cada agosto.
- ¿Qué visita en cada país?
- Primero agarro un libro de guía de la ciudad, me siento y planifico para que no quede nada por fuera. En cada país, visito los museos y las iglesias, soy muy tradicional en ese sentido.
- ¿Cuál es el preferido?
- Siempre digo que Praga, Madrid, Roma, París y Alemania son extraordinarios.
- ¿Y cuáles le faltan por conocer?
- Tengo pendiente ir a Egipto, por sus pirámides; Brasil por sus carnavales, deseo muchísimo ir a un carnaval brasileño; Chile, Costa Rica, Puerto Rico, Filipinas, China, Japón y muchos otros.



Tantos viajes como edad
A sus 57 años, ha viajado a gran cantidad de países y de cada uno guarda una interesante historia. “He visitado de Europa: Ámsterdam, Italia, Francia, Inglaterra, Escocia, Irlanda, Suiza, Austria, Finlandia, Suecia, Noruega, Dinamarca, Rusia, Marruecos, Hungría, Eslovenia, Eslovaquia, República Checa y su capital, Praga, es la más hermosa de todas; De América, conozco EE.UU, Canadá, Cuba, México, Panamá, Argentina, Colombia, Chile. Uno de mis más grandes orgullos fue cuando fui al Vaticano y estuve en una misa del Papa Juan Pablo II en la catedral de San Pedro. Imagínate, que todas las fotos que le tomé salen movidas porque yo estaba temblando (risas), también lo conocí cuando vino a Venezuela”, confiesa Rosa Nava, con miedo a que la tilden de engreída.


Grandes amores
En su biblioteca, además de tener incontables libros de países y ciudades, de música, novelas, de ciencia y química, guarda un texto biográfico de Ricky Martin, que se lo regalaron sus hermanas. Riéndose, revela que él es su gran amor y en el carro tiene todos sus CD’s.
-¿Si le dijera que contara a sus amigos con los dedos de las manos, le sobrarían dedos?
- Ufff, no, más bien me faltarían dedos; tengo muchos amigos. Empezando porque mis mejores amigos son mis nueve hermanos.
- ¿Y quién es su hermano favorito?
- Yo a todos los veo y quiero por igual. Yo creo que más bien yo soy la favorita de ellos.
- ¿Cuántos novios ha tenido?
- (risas) Muchos, bueno, ni tantos, en comparación con las muchachas de ahora que cambian de novio como cambiar de no se qué. Pero tuve varios amores, de despecho y todo. En realidad, a mi me gusta estar enamorada.
- ¿Y cree en el amor?
- Si, por supuesto. Pero también me gusta que me respeten, no me gusta que el tipo me responda feo, ni me grite, ni que me embarque. Y sabes, cuando uno dice eso del respeto pareciera como decir cualquier cosa, como un lugar vacío, pero para mí no es así. Yo tuve un novio que me gritó una vez, y le dije ‘no mijo, si esto va a hacer así, vamos a terminar de una vez’. No hay que dejar que lo irrespeten a uno, ni que se burlen de lo que uno dice, ni que le prohíban cosas.
-¿Qué piensa del matrimonio?
- Que es un mal necesario (risas). Yo creo que es importante, porque permite la consolidación de la familia. Ahora, no creo que sea la única forma de vida. Yo me siento feliz con lo que he hecho y estoy agradecida con Dios. No me casé porque simplemente no llegó el indicado, el príncipe azul.
- ¿Y los hijos?
- Me hubiera encantado tener muchos hijos, pero cuando quise tenerlos ya tenía 40 años y me di cuenta de que ya había pasado el momento. Cuando me da una baja de niños, busco un sobrino de los 25 que me han dado mis hermanos y resuelvo, así es mejor porque no cargo con esa responsabilidad tan grande (risas).
- ¿Entonces, en qué gasta el sueldo Rosa Nava?
- (risas) Nunca me habían hecho esa pregunta. Yo gasto mi sueldo como todos los venezolanos, en comida, pago mis servicios, el carro. Claro, una gran parte la dedico a los viajes, a los cuadros, a la ropa, zapatos y prendas, a la peluquería, como toda mujer coqueta.




Dedicación extrema
Su infaltable y envidiable trayectoria académica la cuenta con más orgullo y recelo que cualquier otra cosa. Antes de comenzar, le pide a la señora que limpia que le sirva un marroncito y a la entrevistadora un juguito con bastante hielo.
En 1973, se graduó de Licenciada en Educación, mención Ciencias Biológicas. Meses después, concursó y entró en la Facultad Experimental de Ciencias, para dar clases de Química. Sus compañeros la escogieron como Coordinadora del Laboratorio de Ciencias. Luego, se fue a estudiar Tecnología en Alimentos en la Universidad de Boloña, un año y medio, lo que no sólo le dio la formación, sino que tuvo la suerte de que en el proyecto en el que trabajó ganara una patente. Asimismo, al volver en 1992, la nombraron Directora Docente de la Universidad del Zulia.
- ¿Qué la incentivó a lanzarse de candidata a la Secretaría de la Universidad del Zulia?
- Yo me jubilé en el año 1999, me fui a Houston un año y cuando regresé mis amigos me propusieron que me lanzara a la Secretaría, pues como había sido Directora Docente, ya conocía el sistema anterior y la gente tenía una buena visión de mi gestión. Además, conocía el reglamento estudiantil y la administración. De verdad me gustaba la idea, tenía muchas ganas.
- ¿Por qué quiso continuar como vicerrectora?
- Mis amigos y compañeros de gestión insistieron en que luchara por el Vicerrectorado, pero yo les decía que no sabía lo que pensaba la gente de mí y de lo que habíamos hecho. Propuse que hiciéramos una encuesta y efectivamente la gente estaba muy contenta y por eso decidí continuar. En el vicerrectorado, hicimos una revolución académica, en el buen sentido de la palabra (risas). Se incorporaron 300 profesores a estudiar doctorados con otras universidades del exterior, y nosotros traíamos a los profesores de afuera a que dictaran las clases a los profesores de aquí, dime tú, qué universidad hace eso. También, alcanzamos la política editorial, en la que editamos 160 libros en dos años, que es para que todos los universitarios nos sintamos orgullosos.
- ¿Qué piensa de haber perdido la rectoría de LUZ?
- No me siento derrotada. Yo quiero ser rectora de LUZ y lo digo en presente porque tengo un concepto de universidad que yo creo que es perfecto. Lo sometí a votación del electorado y un 40 y algo por ciento sí lo aprobó. Al día siguiente de las elecciones, llegué muy temprano al edificio, a compartir con la gente que había trabajado conmigo, a darles las gracias y a aconsejarlos; les dije que a las nuevas autoridades las trataran con igual o más respeto que a mí, y que las ayudaran. La gente que trabajó para mí fue muy generosa, me prodigaron un amor infinito y me hicieron sentir muy feliz, a pesar de los problemas, de las dificultades, de tanto escollo.
- Pero, ¿Será que las personas de LUZ no estaban preparadas para su propuesta?
- Es probable, es probable que la mayoría no entendió cabalmente mi propuesta. Es probable que yo sea muy romántica, quizá debí haberle añadido más pragmática, porque yo me centré en la propuesta académica de la universidad, hacia dónde quería que fuera.
- ¿Qué piensa de su nuevo cargo?
- Ahora que estoy en el cargo de Secretaria de Cultura, me río y digo ‘Dios, qué cosas tiene la vida’. Pienso que será una consecuencia de todo lo que he hecho en mi vida. Como puedes ver me encanta el arte, no me considero una experta, sólo soy una espectadora; soy fanática de las pinturas y el surrealismo. Quizá, todo el conocimiento que he adquirido en este mundo, sólo porque me gusta, es lo que me ha llevado a desempeñar y disfrutar este cargo.
- ¿Qué le diría al personal de LUZ que en ciertos momentos dice “extraño a Rosa Nava”?
- (risas) Les diría que sigan trabajando, que sigan luchando, porque yo creo que la gente que dice eso actúa de manera parecida a como yo lo hago, así que hagan lo que yo haría en determinadas situaciones.

Tapices para pared
Contar las pinturas que adornan las paredes del hogar de Rosa Nava sería un sacrificio. Hay en la sala, en la cocina, en el comedor, en los cuartos, en el estudio, en los baños y hasta guardados por falta de espacio; los hay de diferentes tamaños, colores y tendencias, incluso, algunos con dedicatorias. “En los cuadros, busco alegría, emoción, que me digan algo, que me transmitan cosas positivas. Me he propuesto comprar un cuadro y un anillo cada año”. Algunos de los artistas plásticos que figuran en su casa son:
Salvador Galí
José Gotopo
Pablo Sarcos
Henry Bermúdez
Luis Homes
Enmanuel Luna
Elvis Rosendo
Juan Mendoza
Lucía Antillano
Jesús Soto
Gabriel Bracho
Francisco Bellorín

miércoles, 11 de marzo de 2009

Y yo que estoy en contra del Periodismo de Opinión

Mucho pensé en crear este blog pues tenía varias razones. La principal era que quería emitir mis comentarios sobre cualquier cosa que pasara sin importar si alguien lo leería o no y sobre todas las cosas ejercitar mi lenguaje y escritura.
Primero pensé en buscar una columna de opinión en algún medio impreso de la región, pero eso no es nada fácil pues me dirían algo así como "¿Y quién eres tú para estar comentando y para que la gente te quiera leer?", esa respuesta imaginaria me hizo cambiar de idea.
La otra opción era crear este blog, que bien o mal, no me cobra, ni me discrimina, ni me prohíbe decir lo que quiera... ventajas de la web.
Sin embargo, todo esto generaba en mí ciertos conflictos ya que estoy en contra del periodismo de opinión que ejercen algunos comunicadores dedicados a la vez al periodismo informativo o de investigación. Básicamente, porque creo que antes de ser ciudadanos libres de expresarnos, son (y en mi caso, seremos) periodistas con la finalidad de dar a conocer hechos lo más veraces posibles y si andamos emitiendo juicios de valor sobre uno y otro tema, no me parece justo con aquel lector que cree ciegamente en lo que le estamos relatando, mientras que aquel otro que conozca la posición del periodista sabrá que le están contando una versión de la historia.
Por todo esto, busqué una solución que me alivia sólo un poco: comentaré acerca de lo que me parezca interesante y publicaré uno que otro trabajo de la universidad o que me plazca escribir, excepto de política. Así evito rollos conmigo, si dentro de unos meses me toca cubrir esa fuente, y remordimientos de conciencia con mis futuros lectores, quienes quizá ni sabrán quién soy.
Aquellos que quieran leer mis arranques de expresión serán bienvenidos!!!